Nicaragua registró un crecimiento interanual del 6.3 % en febrero de 2026, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) reportado por el Banco Central de Nicaragua (BCN). Este crecimiento se sustenta en sectores clave como la explotación de minas y canteras, la construcción y el comercio, manteniendo un ritmo de expansión durante el primer bimestre del año con una variación acumulada del 6.4 % y un promedio anual del 5.8 %. El IMAE, que abarca los 17 principales sectores productivos del país, es una referencia fundamental para la toma de decisiones de inversión.
El sector de explotación de minas y canteras lidera el crecimiento con un impresionante aumento del 32.8 %, impulsado principalmente por el incremento en la extracción de oro y plata. Este auge minero coincide con la reciente concesión de una nueva licencia minera a cielo abierto en la Costa Caribe Norte a la empresa china Nicaragua Xiajing Minería Group S.A., una decisión que marca una aceleración en la presencia de capital chino en el sector extractivo nacional. Desde 2021, empresas chinas han recibido concesiones en más del 8.5% del territorio nicarag ense.
Según información del Diario Oficial La Gaceta, la nueva concesión cubre cerca de 14,300 hectáreas en los municipios de Prinzapolka y Puerto Cabezas, extendiendo las operaciones chinas a territorios indígenas y áreas protegidas. La Fundación del Río ha advertido que entre 2021 y 2026, empresas chinas han obtenido 78 lotes mineros, abarcando un total de 1.176.058 hectáreas del territorio nicarag ense. Este cambio representa un giro significativo en la estructura de inversión extranjera, que históricamente había estado dominada por compañías canadienses y estadounidenses.
Este fenómeno se ha intensificado desde el inicio de las sanciones estadounidenses contra funcionarios y empresas vinculadas a la extracción de oro. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado a siete empresas del sector aurífero y a allegados del gobierno nicarag ense, acusándolos de ayudar a la dictadura de Murillo y Ortega a generar fondos y mantener el control político en Nicaragua , así como de estar involucrados en la incautación forzosa de propiedades de ciudadanos estadounidenses en el sector minero.
Además del sector minero, la construcción experimentó un aumento del 18.2 %, el comercio del 15.6 %, los hoteles y restaurantes del 7.8 %, otros servicios del 7.4 %, la intermediación financiera y servicios conexos del 5.7 %, y el sector pecuario del 4.9 %. Sin embargo, no todos los sectores mostraron un desempeño positivo. La pesca y acuicultura disminuyeron un 12.6 %, la administración pública y defensa un 3.1 %, la agricultura un 2.6 %, la energía y el agua un 2.3 %, y la silvicultura y extracción de madera un 0.3 %. Estas caídas moderaron el impacto positivo de los sectores con mayor dinamismo.
El Banco Central de Nicaragua proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) entre 3.5 % y 4.5 % para el cierre de 2026, con una inflación anual estimada entre 2.5 % y 3.5 %. Estas proyecciones se basan en el desempeño económico reciente, que muestra un crecimiento del 4.9 % en 2025, 3.6 % en 2024, 4.4 % en 2023 y 3.8 % en 2022. Previamente, la economía nicarag ense había experimentado una contracción promedio del 2.7 % anual durante el periodo 2018-2020.
El IMAE se consolida como un instrumento esencial para analizar la economía de Nicaragua, proporcionando datos periódicos sobre los sectores productivos que más influyen en la generación de empleo y el desarrollo nacional. El crecimiento actual, aunque significativo, está intrínsecamente ligado a la creciente inversión china en el sector minero, un sector que se encuentra bajo escrutinio debido a las sanciones internacionales y las preocupaciones sobre el impacto ambiental y social de las operaciones a gran escala. La diversificación económica y la sostenibilidad a largo plazo siguen siendo desafíos clave para el futuro económico de Nicaragua.











