La Secretaría de Energía de Honduras anunció una nueva estructura de precios de los combustibles que entrará en vigor el próximo lunes 27 de abril, generando un panorama mixto para los consumidores. Mientras que las gasolinas y el diésel experimentarán aumentos, el kerosene y el Gas Licuado de Petróleo (GLP) vehicular verán una reducción en sus precios.
En Tegucigalpa, la gasolina superior registrará un incremento de 42 centavos, alcanzando un nuevo precio de 138.75 lempiras por galón. La gasolina regular, por su parte, sufrirá un aumento más significativo de 1.76 lempiras, elevando su costo a 127.37 lempiras por galón. Este incremento impactará directamente en el bolsillo de los conductores y en los costos de transporte en la capital.
En contraste, el kerosene experimentará una rebaja de 2.11 lempiras, fijando su nuevo valor en 142.22 lempiras. Esta disminución podría aliviar un poco la carga económica para aquellos hogares que utilizan este combustible para cocinar o iluminación. El diésel también registrará un aumento, aunque menor que el de las gasolinas, con 1.29 lempiras adicionales, situándose en 141.38 lempiras por galón.
El GLP doméstico continuará recibiendo el apoyo del gobierno a través de un subsidio económico temporal, lo que significa que su precio no se verá afectado por los cambios en el mercado internacional. Sin embargo, el GLP vehicular experimentará una ligera disminución de 13 centavos, alcanzando un nuevo precio de 49.66 lempiras en Tegucigalpa.
La situación en San Pedro Sula es similar, aunque con variaciones en las cantidades de los aumentos y disminuciones. La gasolina superior aumentará 15 centavos, alcanzando un valor de 133.47 lempiras por galón. La gasolina regular también subirá, con un incremento de 1.46 lempiras, ubicándose en 122.40 lempiras.
El kerosene en San Pedro Sula presentará una rebaja más pronunciada que en Tegucigalpa, con 2.40 lempiras menos, lo que lo dejará en un precio de 136.86 lempiras. El diésel también aumentará, aunque en menor medida que en la capital, con 98 centavos adicionales, alcanzando un precio de 136.35 lempiras por galón.
El GLP vehicular en San Pedro Sula también disminuirá 13 centavos, quedando en 46.13 lempiras. Al igual que en Tegucigalpa, el GLP doméstico seguirá beneficiado con el subsidio estatal, buscando proteger a las familias de bajos recursos.
Estos cambios en los precios de los combustibles son resultado de diversos factores, incluyendo las fluctuaciones en el mercado internacional del petróleo, los tipos de cambio y las políticas fiscales del gobierno. La Secretaría de Energía ha señalado que se monitorea constantemente la situación para tomar las medidas necesarias y proteger a los consumidores.
El impacto de estos ajustes en los precios de los combustibles se sentirá en diversos sectores de la economía hondureña. El transporte público y privado, la agricultura, la industria y el comercio se verán afectados por los aumentos en las gasolinas y el diésel, lo que podría traducirse en un incremento en los precios de los bienes y servicios.
Por otro lado, las rebajas en el kerosene y el GLP vehicular podrían ofrecer un alivio a algunos sectores de la población y a las empresas que utilizan estos combustibles. Sin embargo, la situación general sigue siendo desafiante, ya que los aumentos en las gasolinas y el diésel podrían contrarrestar los beneficios de las disminuciones en otros derivados del petróleo.
La Secretaría de Energía ha reiterado su compromiso de mantener la transparencia en la fijación de los precios de los combustibles y de tomar las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento del mercado nacional. Se espera que en los próximos días se evalúen las posibles medidas para mitigar el impacto de los aumentos en las gasolinas y el diésel en los sectores más vulnerables de la población.
La población hondureña deberá ajustarse a estos nuevos precios de los combustibles, buscando alternativas para reducir el consumo y optimizar el uso de la energía. El gobierno ha instado a la población a utilizar el transporte público siempre que sea posible y a adoptar prácticas de conducción eficiente para ahorrar combustible.











