La Arquidiócesis de Quito lamentó profundamente el fallecimiento de dos jóvenes, Anahí Cruz y Juan Villacrés, en un siniestro de tránsito ocurrido la mañana de este sábado, 25 de abril de 2026, en Guayllabamba, al noroccidente de la capital ecuatoriana. El incidente se produjo mientras un grupo de jóvenes se desplazaba hacia el Santuario de El Quinche, participando en la quinta peregrinación juvenil. Más de cuarenta personas resultaron afectadas en el accidente.
El Arzobispado emitió un comunicado expresando sus condolencias a las familias de las víctimas y manifestando su cercanía al padre Andrés Mayorga y a la parroquia Jesús Sembrador de la Palabra, quienes también sufren por esta pérdida. Con profundo dolor, elevamos nuestra oración por su eterno descanso y nos unimos, con cercanía sincera, al sufrimiento de sus familias, especialmente de sus padres. Hacemos llegar también nuestra solidaridad al padre Andrés Mayorga y a la parroquia Jesús Sembrador de la Palabra, acompañándolos en este momento de dolor , señala el comunicado oficial.
La Arquidiócesis reconoció el valor de los jóvenes como un don invaluable y reafirmó su compromiso de acompañarlos con cuidado, entrega y esperanza . En este contexto de dolor, la Iglesia expresó su cercanía a los jóvenes y sus familias, encomendando a los fallecidos a la intercesión de la Virgen de El Quinche, a quien describen como una madre que acompaña a su pueblo. La oración busca que la Virgen reciba a los jóvenes en su paz y brinde consuelo y esperanza a sus seres queridos en este momento de profunda pérdida.
El accidente ocurrió en la bajada de Guayllabamba, un tramo de carretera conocido por sus curvas y pendiente pronunciada. Las autoridades competentes no han revelado aún las causas exactas del siniestro, pero se presume que pudo estar relacionado con factores como el exceso de velocidad, fallas mecánicas o condiciones climáticas adversas. Se espera que una investigación exhaustiva determine las circunstancias que llevaron a esta trágica consecuencia.
El Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ) fue el encargado de atender a los heridos en el lugar del accidente. Los paramédicos y rescatistas brindaron los primeros auxilios y trasladaron a los afectados a diferentes centros hospitalarios de la ciudad para recibir atención médica especializada. La magnitud del incidente requirió la movilización de múltiples unidades del CBQ, así como la colaboración de otros organismos de emergencia.
La noticia ha generado una profunda consternación en la comunidad católica de Quito y en toda la provincia. La peregrinación juvenil al Santuario de El Quinche es un evento anual que reúne a miles de jóvenes de diferentes parroquias y comunidades. Este año, la quinta edición de la peregrinación se vio empañada por esta tragedia, dejando un vacío irreparable en los corazones de las familias y amigos de las víctimas.
La Arquidiócesis de Quito ha llamado a la reflexión y a la prudencia en las carreteras, recordando la importancia de respetar las normas de tránsito y conducir con responsabilidad. Asimismo, ha instado a los conductores a evitar distracciones al volante y a mantener una actitud vigilante para prevenir accidentes.
El Santuario de El Quinche, un importante centro de peregrinación en Ecuador, se ha convertido en un lugar de oración y consuelo para los familiares y amigos de las víctimas. Los fieles han acudido en masa al santuario para ofrecer misas, rezos y velas en memoria de los jóvenes fallecidos. La imagen de la Virgen de El Quinche, considerada la patrona de Ecuador, ha sido objeto de especial veneración en estos momentos de dolor.
Las autoridades eclesiásticas han anunciado que se realizarán misas especiales en diferentes parroquias de Quito en memoria de Anahí Cruz y Juan Villacrés. Estas ceremonias religiosas servirán como un espacio de encuentro y consuelo para los dolientes, así como una oportunidad para elevar plegarias por el eterno descanso de las almas de los jóvenes fallecidos.
La Arquidiócesis de Quito ha reiterado su compromiso de seguir acompañando a las familias de las víctimas en este difícil momento. Se ha dispuesto la creación de un equipo de apoyo pastoral que brindará asistencia psicológica y espiritual a los dolientes, ayudándoles a superar el duelo y a encontrar consuelo en la fe.
Este trágico accidente ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad en las carreteras y de promover una cultura de prevención de accidentes. Las autoridades competentes han anunciado que se revisarán los protocolos de seguridad para las peregrinaciones y eventos masivos, con el objetivo de evitar que tragedias similares se repitan en el futuro. La seguridad de los peregrinos y de todos los ciudadanos es una prioridad, y se tomarán todas las medidas necesarias para garantizarla.











