Tragedia, dolor y reclamos en Lomas de Zamora
Agustín Rivero, un joven de 21 años que estudiaba Administración de Empresas y se preparaba para ser despachante de aduana, fue asesinado por un delincuente que le robó su celular en Lomas de Zamora. El hecho, ocurrido mientras regresaba de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora tras dejar a un amigo en su casa, ha generado conmoción y reclamos por la inseguridad en el partido bonaerense.
Según la investigación policial, el homicidio fue parte de una serie de robos que tuvieron lugar en las tres horas previas al asesinato. Los delincuentes sustrajeron un Volkswagen Voyage en Lanús y luego una Renault Kangoo, utilizando estos vehículos para cometer el ataque fatal contra Agustín.
El trágico episodio se desencadenó cuando un auto se detuvo cerca de Agustín mientras caminaba por la calle. Un delincuente descendió del vehículo y lo amenazó con un arma de fuego. Agustín, sin oponer resistencia, entregó su mochila, pero el ladrón exigió su celular. En ese momento, el delincuente disparó contra el joven, causándole la muerte.
La noticia del asesinato de Agustín rápidamente se propagó entre sus vecinos y amigos, quienes se congregaron para exigir justicia y visibilizar el problema de la inseguridad que afecta a la comunidad. Los presentes recordaron a Agustín como un joven trabajador, humilde y con grandes aspiraciones.
Agustín se había criado en la zona, donde vivía con sus padres, Silvina y Fernando, y su hermana menor de diez años. Tenía una estrecha amistad con Thiago, quien trabaja y estudia programación. Ambos compartían un vínculo especial y tenían planes de emprender un negocio juntos en el futuro. Thiago se refería a Agustín cariñosamente como maleta .
Los conocidos de Agustín destacaron su dedicación al estudio y su compromiso con su familia. A pesar de provenir de una familia humilde, Agustín se esforzaba por superarse y ayudar a sus padres. Era conocido por realizar tareas para sus vecinos, como cortar el césped, y siempre estaba dispuesto a colaborar con quienes lo necesitaban.
Marcela, una vecina que vivía en el edificio contiguo al de la familia Rivero, expresó su dolor e indignación por lo sucedido. Era un chico que no salía a bailar, no tenía junta. Iba a la facu. Llevaba a su hermana a danza, salía a comprar. Fue todo muy injusto. Él en ningún momento se resistió. Más que con bronca estamos tristes porque Agustín, Silvina y Fer son personas que son queridas y nos ponemos en la piel de esos papás. Son personas muy humildes. Agustín cortaba mi pasto, el del vecino. No lo merecía porque él dio y entregó todo. Se asustó. Pedimos justicia , declaró Marcela, visiblemente afectada, en diálogo con LN+.
Thiago, amigo cercano de Agustín, relató la última vez que lo vio y el impacto que le causó la noticia. Lo vi hace una semana en un cumpleaños de un amigo, como hacíamos siempre. Yo justo estaba trabajando. Me llamó su papá. Lo que menos me podía imaginar era lo que pasó. Me llamó una amiga, que nos criamos los tres juntos, no podía ni estar en el trabajo. Lo peor es entrar a la casa de él y ver que no está , lamentó Thiago.
Thiago recordó los momentos compartidos con Agustín durante su adolescencia, cuando solían pasar horas jugando a la computadora y estudiando juntos. Nosotros no salíamos a bailar porque nunca nos llamó la atención. Jugábamos a la computadora, a la pelota. Estábamos conectados toda la noche para jugar y después ir al colegio. Y de grande, bueno, yo laburo y él estudiaba. Estábamos en contacto. Él se estaba preparando en clases particulares porque rendía la semana que viene , detalló.
El joven amigo de Agustín describió el devastador impacto que la noticia ha tenido en su familia. No se puede explicar con palabras. Me crié con él. Era ver una sonrisa en la cara de ellos [sus padres]. Y ahora están destruidos por perder al más grande y tener que cargar con la mochila de tener que decirle a la más chiquita que no está. Ver a la hermana congelada es complicadísimo , expresó Thiago con profunda tristeza.
El asesinato de Agustín Rivero ha encendido las alarmas sobre la creciente inseguridad en Lomas de Zamora y ha generado un fuerte llamado a las autoridades para que tomen medidas urgentes para proteger a los ciudadanos. La comunidad exige justicia por Agustín y una solución definitiva a un problema que amenaza la tranquilidad de todos los vecinos.











