Al menos siete personas murieron y 17 resultaron heridas este sábado en un atentado terrorista en el departamento del Cauca, suroeste de Colombia. El ataque, perpetrado con un cilindro cargado de explosivos, destruyó un tramo de la Vía Panamericana y varios vehículos que circulaban por la zona conocida como El Túnel, en el municipio de Cajibío.
Según las autoridades, el artefacto explosivo fue lanzado contra un autobús, causando una onda expansiva que afectó a otros vehículos y dejó un cráter considerable en la carretera, interrumpiendo el tráfico. El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, calificó el hecho como una tragedia que nos desgarra y expresó su profundo pesar por las familias afectadas.
El ataque se produjo en un contexto de escalada de violencia en la región. El director de la Unidad de Restitución de Tierras, Giovani Yule, oriundo de Cajibío, rechazó los hechos y manifestó su preocupación por la seguridad de las comunidades locales. La candidata presidencial Paloma Valencia también se pronunció al respecto, exigiendo mayor protección estatal para el suroccidente colombiano.
El atentado coincidió con un consejo de seguridad encabezado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, en Cali, para evaluar la situación en el Valle del Cauca tras dos ataques similares con cilindros bomba el viernes anterior. El Ejército ha atribuido estos ataques a la columna Jaime Martínez, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC liderada por alias Iván Mordisco.
Además del atentado en la Vía Panamericana, este sábado también fue atacado el radar de Santana, en El Tambo (Cauca), utilizado para el control del tráfico aéreo en la región, según denunció la Aeronáutica Civil. Las autoridades investigan la autoría y los móviles de todos estos ataques.
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