Valencia, 25 abr (EFE).- Míchel Sánchez, entrenador del Girona, expresó su descontento con la actuación de su equipo durante los primeros 60 minutos del partido disputado en Mestalla, donde cayeron derrotados ante el Valencia por 2-1. El técnico lamentó la falta de agresividad y determinación mostrada por sus jugadores hasta que el marcador reflejaba una desventaja de dos goles.
En la rueda de prensa posterior al encuentro, Míchel fue claro al señalar que el Girona no realizó un buen partido en la primera hora de juego. "No hemos hecho un buen partido en los primeros 60 minutos. Hemos controlado la pelota pero no el partido", afirmó. Reconoció que su elección inicial de once jugadores, pensada para controlar el balón y atacar al mismo tiempo, no funcionó como esperaba. "Ha sido un error mío porque he puesto un once para quitarle el balón al Valencia pero también para ir hacia delante y no lo hemos hecho y eso les ha dado energía, porque en cuanto robaban tenían espacios", explicó.
El entrenador del Girona consideró que esta falta de intensidad benefició al Valencia, que aprovechó los espacios generados por la pérdida de balones para crear peligro a la contra. "Hasta el 2-0 nos ha faltado alma y determinación, luego la hemos tenido y con los cambios hemos ganado esa agresividad", señaló. Míchel admitió que, a pesar de haber tenido algunas oportunidades claras, el equipo no logró remontar el partido. "A lo mejor, por ocasiones claras, hemos podido empatar, pero no me han gustado los primeros 60 minutos, el Valencia no tenía el balón pero a la contra ellos nos daban sensación de que nos podían hacer daño", añadió.
Míchel recordó la conversación que mantuvo con sus jugadores tras la derrota de la jornada anterior contra el Betis. "Les dije: 'necesitamos estar juntos, hacer mejor al compañero, ser un equipo más que nunca. Necesitamos un poco de agresividad que hoy no hemos tenido'", reveló. El técnico insistió en la importancia de la unidad y la actitud combativa para afrontar los partidos.
El entrenador del Girona también expresó su preocupación por la falta de compromiso que percibió en algunos de sus jugadores. "Yo tenía la sensación de que el partido de hoy era muy importante y no sé si todo el mundo lo tenía claro", comentó. Míchel hizo un llamamiento a la afición para que apoye al equipo en los próximos encuentros, como lo hizo el público valenciano en Mestalla. "Necesitamos estar juntos, que Montilivi esté como hoy ha estado Mestalla, apoyando a su equipo hasta el final", afirmó.
Finalmente, Míchel enfatizó la necesidad de obtener resultados positivos para evitar complicaciones. "Hay que ganar partidos, porque si no, nos tocará sufrir", concluyó. La derrota en Mestalla supone un revés para el Girona en su lucha por alcanzar sus objetivos en la temporada actual, y Míchel espera que sus jugadores aprendan de los errores cometidos y muestren una actitud más comprometida en los próximos encuentros. La falta de agresividad mostrada en los primeros compases del partido fue, a juicio del entrenador, el principal factor que contribuyó a la derrota ante el Valencia. El Girona deberá reaccionar rápidamente para no perder de vista sus objetivos y mantener la esperanza de lograr una temporada exitosa. La próxima jornada, el equipo catalán recibirá a un rival complicado en Montilivi, y Míchel espera que sus jugadores salgan al campo con una mentalidad diferente y demuestren la determinación que les faltó en Mestalla. La afición juega un papel fundamental en este proceso, y el entrenador confía en que el apoyo incondicional de los seguidores del Girona pueda impulsar al equipo hacia la victoria.










