La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta sobre el creciente riesgo de reaparición del sarampión en América, lo que podría representar una amenaza para la salud pública durante el Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. A pesar de los avances en la vacunación, los niveles de inmunización aún no son suficientes para garantizar la protección colectiva ante la llegada masiva de personas de diversos países.
La preocupación de la OPS se centra en la baja cobertura de vacunación en varios países de la región. Para evitar la circulación del virus del sarampión, es necesario que al menos el 95% de la población esté vacunada con ambas dosis del esquema inicial. Sin embargo, los datos actuales muestran que muchos países no alcanzan este umbral, lo que aumenta la susceptibilidad de la población a la enfermedad.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía respiratoria. Puede permanecer en el aire o en superficies, lo que facilita su propagación en espacios cerrados o con alta circulación de personas, como estadios deportivos, aeropuertos y transporte público. La acumulación de personas no vacunadas crea condiciones favorables para que un solo caso pueda desencadenar un brote.
América perdió su estatus de región libre de sarampión tras un brote en Canadá que no logró ser contenido en el plazo epidemiológico requerido. Desde entonces, el virus ha vuelto a circular en distintos países, incluyendo Estados Unidos y México. Si bien el año pasado la región concentró menos del 6% de los casos globales, la situación ha cambiado drásticamente en los primeros meses del año actual. América ahora representa el 21% de los casos detectados a nivel mundial, lo que ha encendido las alertas sanitarias.
La mayoría de los casos graves de sarampión se dan en personas no vacunadas. Según la OPS, una parte significativa de los infectados requiere hospitalización, lo que impacta directamente en los sistemas de salud. Esto podría generar una mayor presión sobre los servicios médicos durante el Mundial 2026, especialmente en las ciudades sede.
Frente a este escenario, la OPS está impulsando una estrategia regional para reforzar la vacunación. En el marco de la Semana de la Vacunación en las Américas, 21 países, incluida Argentina, se han comprometido a aplicar 90 millones de dosis para completar esquemas atrasados y alcanzar a quienes aún no han recibido vacunas. El objetivo es mejorar la cobertura, fortalecer la detección temprana de casos y garantizar una respuesta rápida ante posibles brotes.
Los especialistas destacan que las primeras 72 horas desde la sospecha de un caso son clave para contener la transmisión. La detección temprana y el aislamiento rápido de los pacientes infectados son fundamentales para evitar la propagación del virus.
En paralelo, las autoridades sanitarias están trabajando en mejorar la comunicación con la población y combatir la desinformación, uno de los factores que afecta la adhesión a las campañas de vacunación. La difusión de información precisa y confiable sobre los beneficios de la vacunación es esencial para aumentar la confianza de la población y promover la inmunización.
Además de los desafíos relacionados con la cobertura de vacunación, la OPS ha señalado problemas logísticos que afectan la distribución de vacunas en algunos países. El contexto internacional impacta en el transporte y genera retrasos en los envíos, además de un aumento en los costos.
En Argentina, el Ministerio de Salud ha anunciado un nuevo cronograma de entrega a las provincias, con un primer envío de alrededor de 1,2 millones de dosis que incluye vacunas clave del calendario. Los envíos se completarán de manera escalonada, con el objetivo de garantizar el abastecimiento y sostener las campañas de inmunización en todo el país.
El regreso del sarampión en la región es un desafío sanitario que requiere acciones coordinadas y sostenidas en el tiempo. La combinación de coberturas incompletas, movilidad internacional y circulación activa del virus configura un escenario que obliga a reforzar las políticas de vacunación, especialmente en el marco del Mundial 2026. La vacunación es la herramienta principal para evitar nuevos brotes y proteger a la población de esta enfermedad altamente contagiosa.
La OPS enfatiza que el esfuerzo debe ser continuo y que la vigilancia epidemiológica es fundamental para detectar y responder rápidamente a cualquier caso sospechoso. La colaboración entre los países de la región es esencial para garantizar una respuesta coordinada y efectiva ante la amenaza del sarampión. El éxito de las estrategias de vacunación y prevención dependerá del compromiso de todos los actores involucrados, incluyendo los gobiernos, los profesionales de la salud y la población en general. La prevención es la clave para evitar que el sarampión se convierta en un problema de salud pública a gran escala durante el Mundial 2026 y más allá.










