El creador del reality cubano "El Rancho de Destino", Destino Tolk, ha intensificado su disputa pública con el influencer Alexander Otaola, acusándolo de "mentiroso y manipulador" por retractarse de un acuerdo económico de 200 mil dólares. La acusación se realizó a través de un video publicado en Facebook este viernes, desatando una nueva ola de controversia entre las dos figuras mediáticas.
Según Destino, sus patrocinadores estaban dispuestos a cubrir la totalidad del monto acordado inicialmente en 100 mil dólares, y posteriormente aumentado a 200 mil por su parte. "Diablo, Otaola. Tú si eres mentiroso y manipulador. Si mis sponsors que son ricos, coño, millonarios. Me dijeron, vamos a darle los 200", afirmó en el video. Destino responsabiliza directamente a Otaola por haber dado marcha atrás en el trato, acusándolo de "cobardía".
Como represalia, Destino anunció que Otaola deberá trabajar sin remuneración durante 40 días en su próximo reality show. Justifica esta medida argumentando que el algoritmo de la plataforma favorece su canal en Miami y que Otaola ya ha participado en temporadas anteriores del programa. Sin embargo, Destino aclaró que no impondrá derechos de autor ni sanciones sobre el contenido que Otaola genere durante ese período, permitiéndole mantener el control sobre sus ingresos. "Yo voy a dejar que tú te busques lo tuyo porque si no, no va a poder pagar tu biles", declaró, en una referencia directa a las finanzas del presentador. El video concluyó con un sarcástico "Te adoro, alcalde", apodo que Destino utiliza habitualmente para referirse a Otaola.
Este nuevo enfrentamiento se suma a una larga historia de conflictos públicos entre Destino y Otaola. En octubre de 2025, Destino anunció una demanda de tres millones de dólares contra Otaola, alegando difamación por insinuaciones en su programa sobre el consumo de drogas en "El Rancho de Destino". Otaola respondió con desdén, sugiriendo que Destino buscaba generar escándalo para promocionar su reality.
En enero de 2026, Otaola criticó duramente "El Rancho de Destino", calificándolo de "asquerosidad" y "asco" tras una serie de peleas violentas entre los participantes del programa. La tensión escaló aún más el 23 de marzo de 2026, cuando Brayan "El Joker", ganador de la primera temporada del reality, reveló en el programa de Otaola que Destino no había cumplido con el pago de los premios prometidos ni la distribución de los superchats acordados. "El Joker" también afirmó que los contratos con los patrocinadores del reality tenían una vigencia de hasta dos años.
La raíz del conflicto actual, según se desprende de la información disponible, reside en un cambio en los términos del acuerdo económico. Inicialmente, Destino le solicitó a Otaola 100 mil dólares, una cantidad que el influencer aceptó. Sin embargo, Destino posteriormente elevó la solicitud a 200 mil dólares, lo que provocó la retractación de Otaola.
La disputa ha generado un amplio debate en las redes sociales, con seguidores de ambos influencers tomando partido y expresando sus opiniones sobre el asunto. Algunos critican a Otaola por no cumplir con su palabra, mientras que otros acusan a Destino de ser manipulador y de aprovecharse de la popularidad de Otaola.
La situación plantea interrogantes sobre la ética en las colaboraciones mediáticas y la importancia de los contratos claros y bien definidos. También pone de manifiesto la creciente tensión entre los creadores de contenido en el entorno digital, donde la competencia por la atención del público y los ingresos publicitarios es cada vez más feroz.
El futuro de la relación entre Destino y Otaola parece incierto. La demanda de tres millones de dólares aún está pendiente, y la reciente acusación de Destino podría agravar aún más la situación. La posibilidad de que Otaola deba trabajar sin remuneración en el próximo reality de Destino añade un elemento de dramatismo a la ya de por sí conflictiva relación entre ambos.
La comunidad cubana en Miami, que sigue de cerca las carreras de ambos influencers, observa con atención el desarrollo de esta saga, anticipando nuevos capítulos en esta guerra mediática que parece no tener fin. La controversia ha revitalizado el debate sobre la responsabilidad de los influencers y la necesidad de transparencia en sus acuerdos comerciales.
La respuesta de Alexander Otaola a las acusaciones de Destino aún no se ha producido, pero se espera que el influencer ofrezca su versión de los hechos en los próximos días. La situación continúa evolucionando y CiberCuba seguirá informando sobre cualquier novedad en este caso.











