La exreina de belleza Carolina Flores, originaria de Baja California, fue asesinada a balazos el pasado 15 de abril en un departamento de la colonia Polanco, en la Ciudad de México. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ) ha confirmado que la investigación se lleva a cabo bajo el protocolo de feminicidio y ha emitido una orden de aprehensión contra Erika María ‘N’, suegra de la víctima, como presunta responsable del crimen.
El caso ha cobrado notoriedad pública tras la difusión de videos captados por una cámara con sensor de movimiento, instalada por la propia Carolina Flores en el área de cunero de su hija. Estos videos, según el periodista Carlos Jiménez, muestran momentos cruciales previos al asesinato. La grabación más reciente, de mayor duración que el video del momento del crimen, revela una conversación entre Carolina y Erika María, en la que la presunta agresora admite haber llegado a la Ciudad de México días antes, tras un viaje por carretera.
La familia Flores describe una relación tensa y conflictiva entre Carolina y Erika María, que se intensificó durante el embarazo de la joven. Reyna Gómez Molina, madre de Carolina, declaró a Univisión que las fricciones se volvieron insostenibles, generando una distancia emocional significativa entre ambas mujeres. Esta dinámica familiar problemática fue uno de los motivos que impulsaron a Carolina y a su esposo a mudarse a la Ciudad de México, buscando escapar de un ambiente marcado por el control y los celos.
Sin embargo, la llegada de Erika María a la capital en abril exacerbó aún más las tensiones. La investigación de la fiscalía y el análisis de los videos recabados indican que la visita de la suegra coincidió con el día del feminicidio, el cual ocurrió en presencia del esposo de Carolina y de su hija.
El crimen ha generado una ola de indignación y un fuerte reclamo de justicia por parte de familiares, amigos y usuarios de redes sociales. La Fiscalía de la Ciudad de México continúa trabajando en la localización de Erika María Herrera, considerada la principal sospechosa del feminicidio.
La madre de Carolina Flores, Reyna Gómez Molina, ha hecho un llamado público a la presunta agresora, implorándole que se entregue a las autoridades. “No entiendo cómo una mamá me hizo pasar este dolor. Si la señora me está escuchando, por favor, entréguese, sé que va a ser muy difícil dar ese paso, sé que está fugitiva, pero la vamos a encontrar porque todo Ensenada estamos buscando justicia por mi hija”, expresó con profundo dolor.
La investigación se centra en determinar los motivos que llevaron a Erika María a cometer el crimen, así como en recabar pruebas adicionales que permitan fortalecer el caso en su contra. La FGJ de la Ciudad de México ha asegurado que se están siguiendo todas las líneas de investigación y que se hará todo lo posible para llevar a la presunta responsable ante la justicia.
El caso de Carolina Flores se suma a la alarmante cifra de feminicidios que se registran en México, poniendo de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección de las mujeres, así como de garantizar el acceso a la justicia para las víctimas y sus familias. La sociedad civil y diversas organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han expresado su solidaridad con la familia Flores y han demandado una investigación exhaustiva y transparente que permita esclarecer los hechos y castigar a los responsables.
La búsqueda de Erika María Herrera continúa, mientras que la familia y amigos de Carolina Flores claman por justicia y por el fin de la violencia contra las mujeres. El caso ha resonado a nivel nacional, generando un debate sobre la necesidad de abordar las causas estructurales de la violencia de género y de promover una cultura de respeto e igualdad. La Fiscalía de la Ciudad de México mantiene la investigación en curso, con la esperanza de dar con el paradero de la presunta agresora y llevarla ante la justicia para que responda por el crimen cometido.


