Reynaldo Tilguath, sin tapujos, denuncia la falta de valoración hacia los entrenadores hondureños, mientras alterna su pasión por el fútbol con un trabajo como taxista para mantenerse cerca de su familia. El experimentado técnico, quien ha dirigido en Liga Mayor y se ha mantenido actualizado con cursos de la Conmebol, critica la tendencia de los directivos a buscar soluciones en el extranjero, ignorando el talento local.
Tilguath, conocido por su franqueza, compartió sus reflexiones con DIEZ durante un receso de su carrera, donde ha estado dirigiendo equipos de amigos en Choluteca y disfrutando de tiempo con sus seres queridos. Su salida del Olancho FC, según relata, fue en buenos términos, aunque reconoció diferencias de carácter con el dueño del club, Samuel García. Habíamos chocado en reuniones de junta directiva, pero tratamos de no chocar mucho , admitió.
El técnico destacó el modelo de gestión del Olancho FC, un club que se caracteriza por su estabilidad económica y la ausencia de polémicas. En contraste, señaló que los equipos grandes de la Liga Nacional, como Olimpia, Motagua, Marathón y Real España, son los únicos que gozan de solidez financiera, mientras que otros clubes luchan por mantenerse a flote.
Tilguath también se refirió a su interés en dirigir a equipos con aspiraciones de campeonato, pero advirtió sobre la obsesión por obtener resultados inmediatos, una práctica que considera perjudicial para el desarrollo de proyectos a largo plazo. Si el proyecto camina, hay que darle continuidad y no cortar , enfatizó.
Su reciente acercamiento con Victoria no concretó debido a preocupaciones sobre las deudas del club y el bienestar de su familia. Tilguath se mostró reacio a aceptar ofertas de trabajo si esto implicaba comprometer sus principios éticos. No me gusta ofrecer mi trabajo si hay entrenador en el cargo. Tengo ética en eso , afirmó.
El técnico también analizó el rendimiento de los equipos en la Liga Nacional, destacando la irregularidad de algunos clubes y la dificultad de predecir el desarrollo del torneo. Reconoció que su estilo de juego podría no encajar en algunos equipos, pero se mantuvo fiel a sus convicciones.
Tilguath lamentó la falta de visibilidad de los entrenadores hondureños en los medios de comunicación y la prensa deportiva. Criticó a algunos periodistas por comprometer a los técnicos a dar respuestas que no reflejan su opinión real. Prefiero la verdad sin hipocresía , sentenció.
En cuanto a la posibilidad de dirigir al Olimpia, Tilguath se mostró abierto a la oportunidad, pero enfatizó la necesidad de estar preparado para asumir el desafío. Reconoció que el equipo blanco tiene jugadores de calidad, pero señaló que el éxito depende del rendimiento de los demás clubes.
El punto central de su crítica se centró en la falta de confianza de los directivos en los técnicos nacionales. Eso es lo que critico a algunos directivos que solo ven para afuera, solo a los extranjeros. Los técnicos hondureños podemos manejar grupos grandes, pero creo que es falta de oportunidad y creer en el técnico nacional , declaró.
Tilguath mencionó a Ramón Maradiaga, Salomón Názar y Raúl Cáceres como otros entrenadores hondureños capaces de dirigir a los grandes clubes o incluso a la selección nacional. Destacó su propia participación en cursos de actualización de la Conmebol, demostrando su compromiso con el desarrollo profesional.
El técnico también reflexionó sobre la dificultad de mantener una carrera como entrenador después de haber tenido una trayectoria como jugador. Citó el caso de Nerlin Membreño como un ejemplo de un técnico con potencial que no ha tenido las oportunidades necesarias.
Tilguath concluyó su entrevista con un análisis de la lucha por evitar el descenso y la importancia de contar con jugadores comprometidos y responsables. También compartió anécdotas sobre su hijo Caleb, quien ha decidido enfocarse en sus estudios de Administración de Empresas.
Finalmente, Tilguath nombró a Roberto Moreira, Óscar Discua y Alejandro Reyes como algunos de los mejores jugadores que ha dirigido, destacando su lealtad, trabajo y talento. También mencionó a Ramón Núñez como un jugador con potencial que no logró consolidarse en el extranjero y a Walter Hernández como una grata sorpresa por sus condiciones futbolísticas. Cerró recomendando seguir de cerca a jóvenes promesas como Carlos Palma, Mike Arana y Jefryn Macías.











