La 50 edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se inauguró este jueves con un marcado contraste entre la celebración del medio siglo de la muestra y la profunda crisis que atraviesa el sector editorial argentino, agravada por las políticas del Gobierno de Javier Milei. La apertura, fiel al lema de este año La feria de siempre, como nunca la viste rompió con la tradición, comenzando con un recital sorpresa del músico Fito Páez y un piano de cola, seguido de un diálogo entre tres destacadas escritoras argentinas: Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada, en lugar del tradicional discurso de un escritor consagrado.
El acto inaugural sirvió como escenario para la manifestación del rechazo que gran parte de la comunidad literaria argentina siente hacia el actual gobierno. Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, expuso la delicada situación de la industria, señalando que, si bien en 2025 se registró un récord de publicaciones con casi 37.000 títulos, la tirada total cayó a su nivel más bajo en una década, alcanzando los 34,6 millones de ejemplares frente a los 52,6 millones del año anterior. La tirada promedio fue de 1.000 ejemplares , advirtió Rainone, y añadió que se produjo una caída brutal de las compras estatales , que pasaron de representar el 29% de la tirada total a solo el 5% en el último año.
La mención del Gobierno y sus funcionarios fue recibida con abucheos y chiflas por parte del público, preludio de la tensa situación que se viviría con la intervención del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli. Su discurso, en defensa de la gestión del Ejecutivo, fue interrumpido constantemente por gritos y protestas. Cifelli afirmó que su objetivo no era realizar marketing cultural , sino dejar atrás décadas de desorden . El clímax del alboroto se produjo cuando agradeció al presidente Milei y a su hermana, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. A pesar de la hostilidad, Cifelli desafió a sus detractores, repitiendo los nombres de Milei y su hermana, e incluso interrumpió su discurso para responder a las críticas: dejá de gritar , son cuatro nada más . Las respuestas del público fueron contundentes: Chorro , caradura .
La relación entre la Feria del Libro y el presidente Milei ha sido conflictiva desde el inicio de su mandato. A pocos meses de asumir, el Gobierno retiró su apoyo a la Feria, denunciándola como un espacio opositor. Si bien el año pasado se buscó una tregua y el Ejecutivo volvió a participar, los representantes gubernamentales se enfrentaron al mismo rechazo que se evidenció este jueves, a raíz de las medidas implementadas que han reducido el financiamiento y los programas de apoyo al sector editorial.
Tras el tenso episodio, el diálogo entre Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada, moderado por la periodista María O Donnell, ofreció un respiro y fue recibido con aplausos. Cabezón Cámara inició la conversación mostrando una inscripción en su camisa: El agua vale más que todo , en referencia a la reciente modificación de la ley de protección de los glaciares, impulsada por el Gobierno para favorecer el desarrollo de la minería.
El debate entre las escritoras abordó diversos temas, comenzando con la reflexión de Guerriero sobre la idea de la literatura femenina . La autora de *La llamadaargumentó que la literatura femenina no existe , destacando la diversidad de estilos e intereses que se encierran en esa definición. Que seamos concebidas como mujeres que escriben es poner una etiqueta, achatar la cuestión, meterla en un frasquito , afirmó. Sin embargo, valoró que actualmente hay más mujeres en el primer plano de la industria editorial que en años anteriores. Almada, por su parte, celebró que la literatura escrita por mujeres llegó para quedarse , pero enfatizó: Hacemos cosas bien diferentes .
Además de analizar sus distintos enfoques en la escritura, las tres escritoras coincidieron en la importancia de la lectura como un derecho fundamental y expresaron su preocupación por el desmantelamiento de la educación pública en el país. Hacia el final del diálogo, ante una pregunta de O Donnell, abordaron la degradación del lenguaje en el debate público. Guerriero comparó la agresividad discursiva con un hongo venenoso y advirtió: Promover esos discursos desde el poder me parece una irresponsabilidad gigantesca . Cabezón Cámara, autora de *Las aventuras de la China Iron*, propuso el término necrogrotesco para describir el clima actual. ¿Qué le vas a contestar a alguien que habla de nenes violados, de mandriles? Nada , dijo, en alusión a polémicas frases pronunciadas por el presidente Milei. Almada, autora de *El viento que arrasa*, señaló que cuando desde el poder se es tan descuidado con el lenguaje, el resto de la sociedad se siente habilitado a hablar con desprecio .
La Feria del Libro, que se extenderá hasta el 11 de mayo, contará con la participación de destacados autores internacionales, incluyendo a los premios Nobel de Literatura John Maxwell Coetzee y Mo Yan. También se espera la presencia de escritores como Arturo Pérez-Reverte, Leonardo Padura, Beno t Coquil, Kim Ho-yeon, María Fernanda Ampuero y Nona Fernández. La edición aniversario incluirá homenajes a Jorge Luis Borges, a 40 años de su muerte, y una exposición sobre los libros prohibidos durante la última dictadura argentina. Perú será el país invitado de honor, con una amplia delegación de escritores, un stand de 500 metros cuadrados y una muestra literaria titulada *Vanguardias del sur*, además de homenajes a Alfredo Bryce Echenique y Mario Vargas Llosa.










