Una advertencia de viaje inusual emitida por más de 120 organizaciones civiles y grupos de aficionados vinculados a la MLS y la NWSL ha generado preocupación ante la inminente celebración del Mundial 2026 en Estados Unidos. El mensaje está dirigido principalmente a integrantes de comunidades inmigrantes, minorías raciales y étnicas, y personas LGBTQ+, a quienes se considera que enfrentan un riesgo considerablemente mayor debido a las políticas gubernamentales recientes.
El aviso, respaldado por organizaciones de renombre como Amnistía Internacional USA, Reporteros Sin Fronteras, la ACLU y la NAACP, insta a quienes planean asistir al Mundial 2026 en Estados Unidos a prepararse con cautela y a contar con planes de contingencia de emergencia ante lo que describen como un autoritarismo creciente y violencia en aumento bajo la administración Trump.
Según el documento, 48 personas han fallecido bajo custodia de ICE en lo que va de 2025. Además, se han impuesto restricciones totales o parciales a viajeros provenientes de 39 países, y la presencia de agentes migratorios en los aeropuertos estadounidenses es cada vez más notoria.
El aviso advierte que los visitantes del Mundial podrían ser objeto de negaciones arbitrarias de entrada, detenciones, revisiones exhaustivas de dispositivos electrónicos y discriminación basada en su perfil racial o identidad. Se identifican seis riesgos principales: restricciones de ingreso, detención o deportación, limitaciones al movimiento, inspección de dispositivos y redes sociales, aplicación violenta y discriminatoria de leyes migratorias, supresión del derecho a la protesta y a la libre expresión, y riesgo de malos tratos en centros de detención.
Para mitigar estos riesgos, el documento recomienda eliminar información confidencial de los dispositivos electrónicos, desactivar los sistemas de desbloqueo facial o por huella digital antes de cruzar la frontera y comunicar el itinerario de viaje a familiares o personas de confianza.
La singularidad de esta advertencia radica en que proviene de entidades nacionales del país anfitrión, algo poco común en torneos previos como Rusia 2018 y Catar 2022, donde las preocupaciones sobre derechos humanos se centraron en los países organizadores.
Ante este escenario, la Casa Blanca y FIFA han rechazado las inquietudes planteadas. Voceros de FIFA han enfatizado el compromiso de la organización con los derechos humanos, destacando la implementación de una estrategia y un marco específico para el Mundial 2026, así como la creación de un grupo asesor independiente y mecanismos de denuncia.
FIFA está comprometida con el respeto de todos los derechos humanos reconocidos internacionalmente y promoverá su protección en todas las actividades relacionadas , declaró un portavoz de la organización.
Por su parte, el director ejecutivo del grupo de trabajo para el Mundial, Andrew Giuliani, defendió la preparación del país y la seguridad para los visitantes, asegurando que el evento será el más increíble en la historia deportiva de Estados Unidos .
El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, calificó las advertencias como tácticas de miedo promovidas por activistas y medios progresistas.
El aviso detalla que los participantes del Mundial 2026 podrían enfrentar restricciones de entrada, detenciones arbitrarias, revisiones invasivas de dispositivos electrónicos y discriminación por motivos raciales o de identidad. También advierte sobre la posible represión de la protesta y la libre expresión, así como la exposición a condiciones degradantes en centros de detención migratoria.
La recomendación principal es proteger la información personal y mantener una comunicación constante con personas de confianza durante la estadía en Estados Unidos.
Durante la Copa Mundial de Clubes del verano pasado, algunos aficionados denunciaron la presencia de agentes de CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) e ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en los estadios estadounidenses. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Interior niega que se hayan realizado controles migratorios durante el torneo y califica los rumores de infundados.
En paralelo, el portal The Athletic ha informado que directivos de FIFA han considerado la posibilidad de solicitar al presidente Trump una suspensión temporal de las redadas de ICE durante el Mundial.
Según ICE, su función principal será cooperar en investigaciones de seguridad nacional, aunque persisten dudas sobre la ampliación de operativos enfocados en la aplicación de la ley migratoria durante el evento.
Miembros del Congreso y sindicatos se han sumado al debate, alertando sobre el impacto potencial de estas acciones. A dos meses del inicio del torneo, organizaciones de base continúan exigiendo a FIFA y a los organizadores locales que establezcan salvaguardas claras para residentes, trabajadores y visitantes. La situación plantea un desafío significativo para la organización del Mundial 2026 y pone de relieve la importancia de abordar las preocupaciones sobre derechos humanos para garantizar un evento seguro e inclusivo para todos.










