Un operativo policial en la ciudad de Buenos Aires derivó en la identificación de Diego Molina, conocido por su controvertida foto con el cuerpo de Diego Armando Maradona, como líder de una de las tomas de propiedades. Las viviendas, ocupadas ilegalmente durante 26 años, fueron objeto de un desalojo en el que se recuperó una propiedad perteneciente a un único dueño en el barrio de Villa Mitre.
El operativo, llevado a cabo por la Policía de la Ciudad, se centró en cinco propiedades usurpadas. A pesar de que la vivienda recuperada contaba con una sentencia firme de desalojo desde el año 2009, continuaba siendo ocupada por un grupo de personas que se identificaban como inquilinos, aunque la dueña legalmente era otra.
La historia de la propiedad se remonta a 1998, cuando una empleada doméstica se convirtió en la propietaria del inmueble. Sin embargo, los ocupas alegaban que la mujer era en realidad una inquilina, generando un conflicto que se extendió por más de dos décadas.
Diego Molina, el individuo que lideraba la toma, saltó a la fama en 2021 tras difundirse una imagen suya en la que se lo veía sonriendo y mostrando el pulgar hacia arriba junto al ataúd de Diego Armando Maradona. Este acto generó una fuerte indignación pública y Molina fue posteriormente condenado por el delito de profanación de cadáver humano y por mostrar imágenes íntimas.
Las autoridades confirmaron que Molina no actuaba solo. Los demás ocupas también cuentan con antecedentes penales, e incluso algunos se encuentran imputados y tienen sumarios judiciales en curso. Durante el operativo, tres personas fueron detenidas acusadas de atentado y resistencia a la autoridad.
La situación se tornó violenta durante el desalojo, lo que llevó a la Guardia de Auxilio a clausurar el edificio por peligro de derrumbe, a solicitud de la fiscalía interviniente. La medida busca garantizar la seguridad de los vecinos y evitar posibles accidentes.
Ante la necesidad de brindar soluciones habitacionales a las personas que se encontraban en el interior de las casas, la Red de Atención realizó un censo para evaluar sus necesidades y ofrecerles alternativas de vivienda. Se busca así evitar que la situación se repita y garantizar el acceso a una vivienda digna para aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
El caso pone de manifiesto la problemática de las usurpaciones de propiedades en la ciudad de Buenos Aires y la complejidad de encontrar soluciones que equilibren los derechos de los propietarios con las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad. Las autoridades se encuentran trabajando en la implementación de políticas públicas que permitan prevenir y desalentar las tomas de propiedades, así como brindar soluciones habitacionales a quienes se encuentran en situación de necesidad.
La investigación continúa para determinar si Molina y los demás ocupas estuvieron involucrados en otras usurpaciones de propiedades en la ciudad. Se espera que las autoridades puedan avanzar en la resolución de este caso y garantizar el cumplimiento de la ley.
El operativo de desalojo se llevó a cabo con el objetivo de restablecer el derecho a la propiedad y garantizar la seguridad jurídica de los propietarios. Las autoridades destacaron la importancia de respetar la ley y de no tomarse la justicia por mano propia.
La Red de Atención continuará trabajando en la asistencia de las personas afectadas por el desalojo, brindándoles apoyo social y buscando soluciones habitacionales que les permitan reconstruir sus vidas. Se espera que este caso sirva como un ejemplo para disuadir a otros de involucrarse en actividades ilegales y para promover el respeto a la ley.
El incidente ha generado un debate sobre la necesidad de fortalecer las políticas de prevención de usurpaciones y de brindar una respuesta más rápida y efectiva ante este tipo de situaciones. Las autoridades se comprometen a seguir trabajando en la búsqueda de soluciones que permitan garantizar el derecho a la propiedad y el acceso a una vivienda digna para todos los ciudadanos.









