Un almuerzo rutinario en un restaurante del norte de Quito se transformó en una pesadilla el martes 22 de abril, alrededor de las 14:00, cuando dos hombres armados irrumpieron en el local ubicado en la avenida Eloy Alfaro y Portugal. El incidente, captado por cámaras de seguridad, revela la creciente inseguridad que azota la zona y la sensación de vulnerabilidad que experimentan los ciudadanos.
Según el relato de testigos, los asaltantes ingresaron al restaurante y, bajo amenaza de armas de fuego, exigieron a los presentes entregar sus pertenencias. Entraron y nos dijeron: entréguenos todo , declaró una de las víctimas, describiendo el clima de pánico que se apoderó del lugar. Los delincuentes recorrieron las mesas apuntando a cada comensal, intimidándolos para que entregaran sus objetos de valor.
El botín incluyó relojes, teléfonos celulares, anillos y billeteras. Un cliente relató que a un hombre le robaron un reloj Rolex y un iPhone 17, mientras que su acompañante luchaba por quitarse su anillo de matrimonio ante las insistencias y gritos de los asaltantes. Le decían que se lo saque rápido, pero no podía fue desesperante , comentó el testigo, visiblemente afectado por la experiencia.
La desesperación también se manifestó en una mujer que suplicó a los delincuentes que no le sustrajeran su teléfono celular, argumentando que era su herramienta de trabajo. Sin embargo, sus súplicas fueron ignoradas.
En un acto de valentía, un adulto mayor que se desempeñaba como cuidador de vehículos intentó impedir la fuga de los asaltantes cerrando la puerta del restaurante. La respuesta fue inmediata y brutal: los delincuentes le apuntaron con un arma y lo amenazaron con la muerte, obligándolo a retroceder.
Tras el asalto, los delincuentes huyeron en una motocicleta sin placas. Las víctimas alertaron al ECU 911, y la Policía Nacional llegó al lugar aproximadamente diez minutos después. Según las autoridades, ya tienen identificados a los sospechosos, quienes estarían involucrados en una serie de asaltos similares en la zona.
El incidente ha generado indignación y preocupación entre los moradores y comerciantes del sector, quienes denuncian un aumento constante de la inseguridad. Ya han robado como ocho veces. No hay patrullaje, no hay control , lamentó uno de los afectados. La zona, que alberga oficinas, restaurantes y entidades financieras, se ha convertido en un punto crítico de delincuencia.
El mayor Byron Flores, Jefe de Operaciones del Distrito de Policía Eugenio Espejo, informó que se están realizando operativos en la zona con patrulleros y motocicletas. Además, destacó la importancia de la articulación con la ciudadanía y el uso de códigos QR implementados en el sector, que permiten reportar incidentes y compartir información en tiempo real.
Sin embargo, estas medidas no parecen ser suficientes para tranquilizar a los residentes, quienes demandan mayor control del espacio público y una presencia policial permanente en sectores como Iñaquito Alto, El Batán, El Batán Alto y Guang iltagua. La sensación de desprotección es generalizada, y la comunidad exige una respuesta más efectiva por parte de las autoridades para garantizar su seguridad.
El asalto al restaurante es un reflejo de la creciente ola de inseguridad que afecta a Quito y a otras ciudades del país. La falta de recursos, la impunidad y la complejidad social son algunos de los factores que contribuyen a este problema, que requiere de una estrategia integral y coordinada para ser abordado de manera efectiva. La ciudadanía espera que las autoridades tomen medidas urgentes para proteger sus vidas y sus bienes, y para devolver la tranquilidad a las calles de la capital.










