Gimnasia y Esgrima de La Plata vive un presente inesperado. De una crisis deportiva a una racha de cuatro victorias consecutivas en el torneo de la Primera División y la clasificación como primer clasificado a octavos de final de la Copa Argentina tras vencer 3-0 a Acassuso, el "Lobo" ha logrado revertir su situación y encender la ilusión de su afición. El equipo, que atravesaba un momento de incertidumbre tras la salida del director técnico Zarinatto, encontró en Ariel Pereyra una solución provisoria que se ha convertido en un éxito rotundo.
Pereyra, quien inicialmente solo iba a dirigir el partido ante Camioneros, ha logrado estabilizar al equipo y obtener resultados positivos que han prolongado su interinato, al menos hasta fin de año. Consciente de la importancia del encuentro ante Acassuso, el entrenador optó por un planteamiento táctico que combinaba jugadores titulares y suplentes, sin subestimar la diferencia de categoría entre ambos equipos.
El partido, disputado en Caseros, comenzó con un Gimnasia que salió decidido a buscar el gol. El equipo se mostró profundo y ofensivo, pero careció de precisión en la definición. Con el paso de los minutos, la imprecisión se hizo más evidente y el "Lobo" comenzó a tener dificultades para generar situaciones de peligro. Acassuso, por su parte, se limitó a defender y esperar una oportunidad para sorprender al rival. Las llegadas del "Quemero" fueron escasas y sin mayor impacto.
La primera mitad concluyó sin goles, dejando una sensación de frustración en el equipo de La Plata. Sin embargo, en el segundo tiempo, Gimnasia salió con energías renovadas y una actitud más decidida. La clave del cambio fue la actuación de Ignacio Fernández, quien tomó las riendas del equipo y se convirtió en el mejor jugador de la noche.
A los pocos minutos del reinicio, Fernández lideró una jugada colectiva a puro toque que culminó con un pase preciso para Franco Torres, quien abrió el marcador y desató la alegría en las tribunas. El gol revitalizó a Gimnasia y le dio la confianza necesaria para seguir atacando.
Apenas tres minutos después, llegó el segundo gol. Fernández, nuevamente protagonista, envió un centro al área que encontró la cabeza de Renzo Giampaoli. El defensor cabeceó sin marca, pero el arquero de Acassuso logró rechazar el balón. Sin embargo, el rebote le quedó a Giampaoli, quien no dudó en rematar y convertir el 2-0.
Con dos goles de ventaja, Gimnasia controló el partido y no permitió que Acassuso se acercara al arco defendido por el arquero tripero. El equipo de Darío Lema, que jugó con una formación de suplentes, sufrió mucho y quedó claro que su prioridad está en la Primera Nacional, donde no consigue un triunfo desde hace seis partidos y se encuentra en zona de descenso.
El tercer gol llegó en los minutos finales, sellando la victoria contundente de Gimnasia. Barros Schelotto, ingresado en el segundo tiempo, se sumó a la fiesta goleadora y despertó otra ilusión en el pueblo tripero.
Ahora, Gimnasia se prepara para enfrentar dos partidos decisivos ante Belgrano y Argentinos Juniors, en los que deberá sumar puntos para mantenerse entre los ocho mejores del Apertura. En la Copa Argentina, el "Lobo" espera por San Lorenzo o Riestra en octavos de final, con la esperanza de seguir avanzando en el torneo y luchar por la clasificación.
La victoria ante Acassuso representa un importante impulso anímico para Gimnasia, que ha logrado revertir una situación complicada y volver a ilusionar a su afición. El equipo, liderado por Ariel Pereyra e Ignacio Fernández, se muestra sólido y confiado, y está dispuesto a luchar hasta el final para alcanzar sus objetivos. La racha de cuatro victorias consecutivas ha permitido a Gimnasia ubicarse en puestos de playoffs y avanzar en la Copa Argentina, demostrando que, con trabajo y determinación, es posible superar cualquier obstáculo. El futuro inmediato del "Lobo" se presenta desafiante, pero el equipo está preparado para enfrentar los retos que se le presenten y seguir cosechando éxitos.








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