A 50 días del inicio del Mundial 2026, la atención sobre el desempeño de los futbolistas argentinos que militan en las ligas europeas se intensifica, y el reciente partido entre Atlético de Madrid y Elche en La Liga española ha proporcionado información valiosa para el cuerpo técnico de la selección albiceleste, liderado por Lionel Scaloni. El encuentro, que finalizó con una derrota 3-2 para el Atlético, dejó dos caras distintas para el entrenador: la destacada actuación de Nico González y la expulsión de Thiago Almada, esta última con consecuencias directas en el resultado.
Nico González, quien lamentablemente se perdió la cita mundialista de Qatar 2022 debido a una lesión de último momento, fue la figura del partido. Su actuación comenzó a los 10 minutos, cuando abrió el marcador con un gol de gran factura. El jugador demostró su polivalencia al iniciar la jugada en la mitad de la cancha, combinando con Rodrigo Mendoza, exjugador de Elche, y luego recuperando el balón para ingresar al área rival por el centro. Allí, con un potente zurdazo rasante, superó al arquero y estableció el 1-0 a favor del Atlético de Madrid. Este gol representa su cuarto tanto en la actual temporada de LaLiga, consolidando su buen momento y su importancia en el esquema del "Cholo" Simeone.
Sin embargo, la alegría por el gol de González no duró mucho. Elche reaccionó rápidamente y logró dar vuelta el resultado, pasando a ganar 2-1. El segundo gol del equipo local llegó a través de un penal, provocado por la expulsión de Thiago Almada. El joven delantero argentino fue sancionado por una infracción sobre el austríaco David Affengruber, quien, casualmente, será rival de Argentina en el próximo Mundial. Esta expulsión no solo significó un golpe para el Atlético, sino que también generó preocupación en el búnker albiceleste, ya que la indisciplina de Almada podría ser un factor a considerar de cara al Mundial.
Pero la historia no terminó ahí. Nico González volvió a aparecer en el minuto 34, demostrando su capacidad para definir en momentos clave. En una jugada espectacular, el jugador encaró por la derecha, rescató un balón que parecía perdido por la línea de fondo, y ejecutó un cabezazo con un "sombrero" que dejó atrás a Germán Valera y al arquero Matías Dituro. Su segundo cabezazo, posterior al primero, selló el empate 2-2, dejando sin reacción al arquero y a Affengruber, quien intentó despejar sin éxito.
Inicialmente, el árbitro no convalidó el gol, considerando que el defensor austríaco había rechazado el balón sobre la línea de gol. Sin embargo, la revisión del VAR (Video Assistant Referee) confirmó que la pelota había traspasado completamente la línea, validando así el tanto de González. La tecnología, una vez más, jugó un papel crucial en la determinación del resultado.
A pesar del esfuerzo del Atlético, Elche volvió a ponerse en ventaja en el segundo tiempo, a los 76 minutos, gracias a un gol del portugués André Silva, quien ya había sido el autor del segundo gol del equipo local. El marcador final de 3-2 reflejó la dificultad del Atlético para mantener la ventaja y la efectividad de Elche en la definición.
El Atlético de Madrid, con la derrota, encadena una nueva frustración después de perder la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad. En los últimos ocho partidos, el equipo del "Cholo" solo ha logrado una victoria, la resonante victoria por 2-0 ante el Barcelona en la Champions League el 14 de abril pasado. Esta irregularidad en el rendimiento del equipo genera interrogantes sobre su capacidad para mantener el nivel competitivo y asegurar su clasificación a la próxima edición de la Champions League.
Actualmente, el Atlético ocupa el cuarto puesto en LaLiga, con un margen de 8 puntos sobre el Betis. Si bien este margen parece suficiente, aún no está garantizada matemáticamente su clasificación al torneo continental. El equipo necesita recuperar la consistencia y sumar puntos en los próximos partidos para asegurar su lugar en la Champions League y mantener vivas las esperanzas de un buen desempeño en el Mundial 2026.
El desempeño de Nico González, sin duda, es una buena noticia para Scaloni, quien cuenta con un jugador en gran forma y con capacidad para desequilibrar en cualquier momento. Por otro lado, la expulsión de Almada y su consecuente penal concedido son una señal de alerta que el entrenador deberá analizar cuidadosamente. La disciplina táctica y el control emocional serán factores clave para el éxito de la selección argentina en el Mundial, y la actuación de Almada en este partido sirve como un recordatorio de la importancia de estos aspectos. A medida que se acerca el Mundial 2026, cada partido y cada actuación de los jugadores argentinos en las ligas europeas serán objeto de un análisis exhaustivo por parte del cuerpo técnico, en busca de la mejor estrategia y la mejor formación para afrontar el desafío.

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