Los obispos de las diócesis canarias han hecho un llamamiento urgente a la acción ante la creciente crisis migratoria en el archipiélago, exponiendo una realidad descarnada en una comparecencia ante la Conferencia Episcopal Española (CEE) en Madrid. La intervención de los prelados, marcada por la inminente visita del papa León XIV en junio, busca visibilizar el sufrimiento de los migrantes y exigir una mayor implicación de todas las administraciones.
El obispo de Canarias, José Mazuelos, fue particularmente contundente en su crítica a la falta de empatía de ciertos sectores de la sociedad. En declaraciones recogidas por la agencia Europa Press, Mazuelos instó a la reflexión, afirmando que mucha gente habría que meterlos en un cayuco, estar cinco días en el Atlántico, mañana y tarde, sin comer para que comprendan la necesidad de acogerlos y cuidarlos al ver las condiciones en las que llegan a las costas canarias.
La ruta atlántica, según Mazuelos, es mortífera , y lamentó que las corrientes marinas a menudo arrastren las embarcaciones hacia América, donde sus ocupantes no llegan vivos . Insistió en que la atención a estas personas es un imperativo humano, evitando tratarlas como meros números, ya que vienen cargados de esperanza .
La visita del papa León XIV a Canarias en junio se considera crucial para dar visibilidad internacional a esta triste drama , según destacó el obispo de Tenerife, Eloy de Santiago. El objetivo es que las instituciones tomen conciencia de la magnitud de la crisis y actúen en consecuencia. De Santiago confesó que se sienten desbordados e impotentes ante la situación, citando el caso de El Hierro, una isla de apenas 9.000 habitantes que el año pasado recibió a más de 25.000 personas.
En cuanto a la logística de la visita papal, el Gobierno de Canarias ha previsto una subvención de un millón de euros para infraestructuras y seguridad, mientras que los cabildos podrían aportar medio millón adicional, en parte a través de servicios en especie. Aunque la agenda oficial aún no está confirmada, Mazuelos adelantó que habrá testimonios de migrantes durante el encuentro con el pontífice.
Caya Suárez Ortega, responsable de Cáritas en Canarias, defendió el reciente proceso de regularización de migrantes en España, argumentando que se trata de poner rostro y otorgar dignidad a personas que ya contribuyen activamente a la sociedad española. En Canarias, si no hubiera migrantes, no funcionarían la hostelería, el cuidado de nuestros mayores o el hogar , recordó Suárez.
De Santiago puntualizó que esta regularización es fruto de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) apoyada por más de 90 entidades eclesiales y no está directamente vinculada a la visita papal, sino que es el resultado de años de trabajo para reconocer los derechos de los más vulnerables.
Sin embargo, los obispos recalcaron que la solución a la crisis migratoria no depende exclusivamente de las islas o de la Iglesia. Mazuelos calificó la migración como un problema a nivel global, de toda Europa y abogó por atacar a las mafias que se lucran con la desesperación de los migrantes y exigir responsabilidades a los países de origen, a los que se les envía ayuda económica.
Mazuelos concluyó su intervención con un mensaje contundente: El cayuco ya ha llegado, y las personas han de ser tratadas con la dignidad que no han tenido . Insistió en la necesidad de encontrar fórmulas para que los migrantes puedan llegar a trabajar de forma legal y segura, evitando que el océano siga siendo una fosa común. La Iglesia canaria, en su conjunto, espera que la visita del papa León XIV sirva como un catalizador para una respuesta más humana y efectiva a esta crisis humanitaria. La situación en las islas exige una acción coordinada y urgente, no solo a nivel nacional, sino también internacional, para abordar las causas profundas de la migración y proteger la vida de quienes se arriesgan a cruzar el mar en busca de una vida mejor.











