La aerolínea alemana Lufthansa busca expandir su presencia en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), planeando aumentar sus vuelos desde Múnich en dos frecuencias semanales. Sin embargo, esta estrategia se enfrenta a la problemática escasez de horarios de aterrizaje y despegue, conocidos como slots, en el principal puerto aéreo del país.
Frank Naeve, vicepresidente global de ventas de Lufthansa, anunció durante una reunión con medios que la compañía proyecta operar cinco vuelos semanales entre Múnich y la Ciudad de México, una vez que se obtenga la aprobación gubernamental para los dos vuelos adicionales. La incorporación de estas nuevas frecuencias implicaría un aumento de aproximadamente 600 asientos en la oferta de vuelos entre Alemania y México.
A pesar de la clara intención de aumentar su capacidad, Lufthansa aún no ha formalizado su solicitud ante la administración del AICM. Alejandro Arias, director general de Lufthansa Group para México y América Latina, explicó a El Financiero que la decisión de ampliar los vuelos es reciente y que no han tenido tiempo suficiente para contactar a las autoridades correspondientes. Esta decisión de complementar los vuelos ha sido muy reciente. La verdad que no hemos tenido el tiempo de acercamos a las autoridades , declaró Arias.
La limitación de slots en el AICM es un obstáculo significativo. Actualmente, el aeropuerto opera con un tope máximo de 44 operaciones por hora, una restricción impuesta por una directiva de Protección Civil, y no basada en un análisis exhaustivo de la capacidad aérea real del aeropuerto. Naeve reconoció la situación restrictiva, pero expresó su esperanza de que las autoridades mexicanas amplíen la capacidad de las terminales en el futuro para permitir un mayor número de operaciones.
Por otro lado, Lufthansa ha descartado, por el momento, la posibilidad de trasladar sus operaciones al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La aerolínea argumenta que la falta de acceso eficiente al AIFA desde el centro de la demanda, así como la insuficiente red de conexiones a otros destinos nacionales, representan obstáculos importantes para su operación.
Lufthansa Group domina el flujo de pasajeros en vuelos directos entre Alemania y México, transportando alrededor de 579 mil pasajeros anuales, según datos de la autoridad aeronáutica mexicana al cierre del año pasado. Este número consolida a Lufthansa como un actor clave en la conexión aérea entre ambos países.
La expansión proyectada por Lufthansa refleja una apuesta por el mercado mexicano y la creciente demanda de viajes entre Alemania y México. Sin embargo, el éxito de esta estrategia dependerá en gran medida de la capacidad de las autoridades mexicanas para abordar la problemática de la escasez de slots en el AICM y, en el futuro, mejorar la infraestructura y conectividad del AIFA.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro del crecimiento aéreo en la Ciudad de México. La restricción de operaciones en el AICM, combinada con las limitaciones del AIFA, podría afectar la capacidad de las aerolíneas para satisfacer la creciente demanda de viajes y, en última instancia, impactar en el desarrollo económico y turístico del país.
La administración del AICM se enfrenta al desafío de equilibrar la seguridad operativa con la necesidad de ampliar la capacidad del aeropuerto. La directiva de Protección Civil que limita las operaciones a 44 por hora ha sido objeto de debate, ya que algunos expertos argumentan que esta restricción es excesiva y que el aeropuerto podría operar de manera segura con un mayor número de vuelos.
La ampliación de la capacidad del AICM requeriría una inversión significativa en infraestructura, incluyendo la construcción de nuevas pistas, terminales y áreas de estacionamiento. Sin embargo, la falta de recursos financieros y la complejidad de los procesos de licitación y construcción podrían retrasar la implementación de estos proyectos.
En cuanto al AIFA, la aerolínea alemana considera que es necesario mejorar significativamente la conectividad del aeropuerto con el centro de la demanda y con otros destinos nacionales. La construcción de una línea de transporte público eficiente y la promoción de vuelos de conexión podrían hacer que el AIFA sea una alternativa viable para las aerolíneas y los pasajeros.
La decisión de Lufthansa de no operar en el AIFA, por ahora, refleja la cautela de las aerolíneas internacionales ante la falta de infraestructura y conectividad en el nuevo aeropuerto. Para atraer a estas aerolíneas, el gobierno mexicano deberá implementar medidas concretas para mejorar la accesibilidad y la eficiencia del AIFA.
El futuro del transporte aéreo en la Ciudad de México dependerá de la capacidad de las autoridades mexicanas para abordar los desafíos actuales y para implementar políticas que promuevan el crecimiento sostenible del sector. La expansión de la capacidad del AICM, la mejora de la infraestructura del AIFA y la promoción de la competencia entre las aerolíneas son elementos clave para garantizar un sistema de transporte aéreo eficiente y accesible para todos.
La situación de Lufthansa es un claro ejemplo de los desafíos que enfrentan las aerolíneas internacionales que buscan expandir sus operaciones en México. La escasez de slots en el AICM y las limitaciones del AIFA representan obstáculos importantes para el crecimiento del sector aéreo y podrían afectar la competitividad del país en el mercado global.












