Alrededor de 60 familias de la urbanización Patarata, en el este de Barquisimeto, han alzado la voz para denunciar una problemática que se extiende por más de dos años: un persistente bote de aguas blancas y un árbol sin podar que representa una amenaza para el tendido eléctrico de la zona. Los vecinos temen que la situación derive en un foco de proliferación de mosquitos, afecte la salud pública y cause daños a la infraestructura vial y eléctrica.
La problemática del bote de aguas se localiza en la calle Guri, frente a la residencia de María Auxiliadora Yépez, quien ha sido testigo del deterioro constante de la situación. Según su testimonio, el agua filtrada ha generado una capa verdosa en la superficie, lo que aumenta la preocupación por la posible reproducción de zancudos transmisores de enfermedades como el dengue. Nos asustamos porque hace poco se murió una vecina a causa de dengue y esto puede ser por tantos mosquitos , expresó Yépez, recordando que, tras el lamentable suceso, se realizó una jornada de fumigación en la zona.
La preocupación de la vecina se extiende al impacto que esta situación podría tener en la comunidad educativa. La escuela Braille, ubicada en las cercanías, atiende a estudiantes con diversas discapacidades, incluyendo dificultades visuales, auditivas y condiciones de neurodiversidad. Yépez teme que la proliferación de mosquitos afecte la salud de los alumnos y del personal docente y administrativo.
Además del riesgo sanitario, el bote de aguas está generando daños en el asfalto de la calle Guri. La humedad constante está provocando desniveles en la superficie, lo que podría representar un peligro para los conductores y peatones a corto plazo. Los vecinos solicitan una pronta solución a este problema para evitar mayores deterioros en la vialidad.
Paralelamente, los residentes de Patarata expresan su inquietud por el estado de un árbol ubicado en la avenida Andrés Eloy Blanco, a la altura de la calle Guri. Las ramas del árbol están en contacto con el tendido eléctrico, lo que representa un riesgo de cortocircuitos y fallas en el suministro de energía. Peter Barrios, director de la escuela Braille, se sumó a la petición de los vecinos, destacando la gravedad de la situación.
Los cables atraviesan las frondosas ramas y durante las lluvias y ventarrones pueden dejar sin servicio de electricidad a las más de 60 familias y a los planteles de educación especial que atienden a alumnos con dificultad visual, auditiva y comunidad neurodiversa , explicó Barrios. La escuela Braille depende del suministro eléctrico para el funcionamiento de equipos y herramientas esenciales para la educación de sus alumnos, por lo que una interrupción del servicio podría afectar significativamente el proceso de aprendizaje.
Ante esta situación, los vecinos de Patarata han solicitado la intervención de las autoridades competentes, específicamente de Hidrolara y Corpoelec. Esperan que estas instituciones tomen cartas en el asunto y realicen las acciones necesarias para solucionar los problemas del bote de aguas y la poda del árbol.
La comunidad de Patarata confía en que sus demandas sean atendidas a la brevedad, con el fin de garantizar la salud, la seguridad y el bienestar de todos los residentes de la urbanización. La pronta solución a estas problemáticas es fundamental para evitar mayores consecuencias y mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta zona del este de Barquisimeto. Los vecinos reiteran su llamado a las autoridades para que se comprometan con la resolución de estos problemas y trabajen en conjunto para construir una comunidad más segura y saludable.










