Durante más de una década, el líder Xi Jinping ha supervisado una transformación de la economía china enfocada en la seguridad energética. Esta visión ha impulsado una revolución en energías renovables, la exploración petrolera y acuerdos estratégicos para disminuir la dependencia de combustibles importados y protegerse contra perturbaciones externas . La actual crisis petrolera, desencadenada por las tensiones en Medio Oriente, representa la prueba más desafiante para este ambicioso proyecto, y China parece estar superándola.
Mientras otros países asiáticos luchan por asegurar suministros, China, el mayor importador de energía del mundo, ha mantenido reservas sustanciales de petróleo, una industria que funciona principalmente con energía nacional y una creciente flota de vehículos eléctricos. Para Erica Downs, investigadora del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, esta capacidad de resistir crisis energéticas es una reivindicación de las inversiones realizadas para mejorar la seguridad energética.
Esta situación contrasta con la postura de Estados Unidos, que ha reducido su apuesta por las energías renovables y los vehículos eléctricos, creando una divergencia en los modelos de las dos principales economías mundiales. Desde la década de 1990, China ha considerado su dependencia de Medio Oriente como una vulnerabilidad, enfocándose en construir oleoductos desde Asia Central, Rusia y Myanmar para reducir su dependencia de las rutas marítimas.
Bajo el mandato de Xi, se ha priorizado la energía verde y la reducción de la dependencia externa, con un fuerte respaldo gubernamental a las energías renovables y los vehículos eléctricos. China lidera la producción de energía renovable, superando en capacidad combinada a Estados Unidos e India. El auge de los vehículos eléctricos ha reducido la demanda de petróleo en más de un millón de barriles diarios.
A pesar de esto, China aún depende de las importaciones para el 70% de su petróleo y el 40% de su gas natural, y ha sentido el impacto del alza de precios, especialmente en el sector de la aviación. Sin embargo, la intervención de los planificadores centrales y la liberación de reservas estratégicas han ayudado a mitigar el impacto.
Xi Jinping ha enfatizado la importancia de prepararse para el peor escenario posible , y la estrategia de autosuficiencia energética parece estar dando resultados. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











