La junta de accionistas de Codelco se desarrolló en un ambiente menos optimista de lo esperado, con fuertes cuestionamientos por parte de los ministros de Hacienda y Minería a la gestión del presidente del directorio, Máximo Pacheco. Si bien Pacheco defendió los avances realizados, reconociendo a su vez un voluntarismo excesivo y atribuyendo problemas estructurales a administraciones anteriores, la presión de Jorge Quiroz y Daniel Más obligó a una autocrítica pública y detallada sobre errores de gestión, seguridad operacional y la delicada situación financiera de la cuprera estatal.
La sesión se inició con una presentación de Pacheco destacando la corrección de retrasos históricos, el reordenamiento de la cartera de inversiones y la estabilización de Codelco. Sin embargo, el tono cambió drásticamente cuando Quiroz y Más comenzaron a interrogar sobre la falta de autocrítica interna, la seguridad a raíz del accidente en El Teniente y las proyecciones financieras a futuro.
Pacheco insistió en que la empresa había heredado proyectos con inicios tardíos y una ejecución simultánea que excedía la capacidad del mercado, logrando establecer una ruta de inversiones con bases técnicas realistas . No obstante, Quiroz cuestionó la ausencia de crítica y la falta de autoevaluación por parte del directorio, preguntando directamente si compartían el autoelogio presentado. Esta intervención desarmó la presentación inicial y forzó a Pacheco a admitir problemas de gestión más profundos.
La respuesta de Pacheco fue reveladora. Admitió que el voluntarismo había sido un error, describiendo una cultura interna que fijaba metas ambiciosas sin considerar adecuadamente los riesgos inherentes a la minería. Reconoció la lentitud en la toma de decisiones y la tendencia a delegación inversa , donde las responsabilidades se devolvían a niveles superiores en lugar de ser asumidas en los niveles correspondientes.
Pacheco enumeró errores concretos, admitiendo que la ejecución simultánea de cuatro megaproyectos fue un error, así como la sobrecentralización de la ejecución de inversiones y la excesiva externalización de actividades. Añadió una reflexión política: No es una buena idea ser soberbios. Nosotros somos una empresa demasiado exitosa y tal vez nuestro enemigo a veces es la soberbia .
Quiroz continuó presionando, cuestionando la consistencia entre la promesa de extender la vida útil de las divisiones mineras y el bajo aumento en las reservas. Preguntó cómo se podía lograr una extensión de 30 a 50 años con un incremento de solo un 2,4% en las reservas, y puso en duda la seguridad de las proyecciones financieras y la rentabilidad para el Estado.
Por su parte, el ministro Más se centró en la seguridad operacional, especialmente a raíz del accidente ocurrido en El Teniente el 31 de julio de 2025. Preguntó sobre los resultados concretos de las medidas implementadas para corregir las fallas. Pacheco respondió a través de Rubén Alvarado, reconociendo el impacto del accidente y detallando las medidas tomadas, como la contratación de consultores internacionales y el monitoreo de riesgos sísmicos, pero sin ofrecer evidencia clara de resultados tangibles.
La situación financiera de Codelco también fue un punto crítico. Pacheco admitió que la empresa seguirá bajo presión financiera en los próximos años, requiriendo un aumento de la deuda para financiar las inversiones, a menos que el accionista (el Estado) determine lo contrario. Reconoció que el flujo de caja neto será negativo en los próximos 3-4 años, lo que implicará un incremento en el endeudamiento.
Sin embargo, Pacheco defendió este endeudamiento como una consecuencia del modelo de propiedad de Codelco, argumentando que la estatal no puede retener utilidades como las empresas privadas. También reivindicó la estrategia de asociaciones como una forma de compartir riesgos y acelerar las decisiones.
En resumen, la junta de accionistas de Codelco no fue una validación completa de la administración actual, sino un ejercicio de autocrítica pública y corrección de rumbo. Pacheco logró destacar la importancia estratégica de Codelco y la herencia de problemas acumulados, pero la presión de Quiroz y Más obligó a reconocer errores de gestión, problemas de seguridad y una situación financiera desafiante. La empresa se enfrenta a la necesidad de abordar estos desafíos para asegurar su futuro y mantener su rol como pilar fundamental de la economía chilena. La admisión de errores y la búsqueda de soluciones concretas representan un paso importante, pero la implementación efectiva de estas medidas será crucial para recuperar la confianza y garantizar la sostenibilidad de Codelco a largo plazo.












