La Universidad San Martín asestó un golpe contundente al vencer 3-0 a Alianza Lima en la primera final de la Liga Peruana de Vóley, disputada en el Polideportivo de Villa El Salvador. Este resultado no solo acerca al equipo santo al título después de cinco años, sino que también pone fin a una racha de 14 partidos invictos del cuadro blanquiazul, que llegaba como favorito tras su reciente bicampeonato y su destacada participación en el Mundial de Clubes en Lima.
El partido, disputado en una atmósfera de alta tensión, exigió precisión emocional y claridad en la ejecución, y fue San Martín quien supo responder a estas demandas. Los sets fueron disputados, con marcadores cerrados de 25-23, 25-23 y 25-21, demostrando la paridad entre ambos equipos. Sin embargo, en los momentos cruciales, las santas demostraron una mayor capacidad para gestionar la presión y capitalizar los puntos decisivos.
La estrategia de San Martín se basó en incomodar a Alianza desde el servicio y mantener una alta intensidad en defensa. Esta táctica, combinada con una sólida ofensiva, permitió al equipo santo tomar el control del partido y superar a un rival que había construido su éxito en la contundencia y el orden.
Fernanda Tomé, con 12 puntos, y Adeola Owokoniran, con 13, fueron las principales figuras ofensivas de San Martín, resolviendo en momentos clave donde el bloqueo aliancista parecía haber ajustado. Owokoniran, además de su destacada actuación en ataque, se convirtió en la figura del encuentro por su presencia constante en los tramos de mayor tensión. Tras el partido, la atacante expresó su satisfacción por la victoria, aunque enfatizó la necesidad de mantener la concentración y mejorar para el siguiente encuentro. Es muy importante para nosotras ganar este partido, pero tenemos que salir más fuertes en el siguiente , señaló en inglés, siendo traducida por su compañera Gina López. Alianza is very good , añadió, reconociendo la calidad del rival.
El tercer set, que terminó 25-21, reflejó con mayor claridad el dominio de San Martín. El equipo santo no solo se limitó a resistir o responder a los ataques de Alianza, sino que impuso sus propias condiciones, aprovechando la pérdida de consistencia en la recepción del equipo blanquiazul. Esta situación limitó las opciones ofensivas de Alianza, que no pudo encontrar la regularidad necesaria para revertir el resultado.
En el cuadro de Alianza Lima, Elina Rodríguez, con 10 puntos, y Maeva Orlé, con 8, fueron las jugadoras más productivas, aunque su desempeño no fue suficiente para sostener una reacción. El equipo que había construido su invicto en base a la contundencia y el orden, se vio superado en lectura y ejecución por un San Martín que supo aprovechar sus oportunidades.
El triunfo de San Martín adquiere mayor relevancia si se considera que fue el último equipo en vencer a Alianza Lima en la fase regular del campeonato. Desde entonces, el cuadro íntimo había impuesto una hegemonía que parecía difícil de quebrar, con su única derrota posterior llegando por un reclamo administrativo de Universitario, no por un resultado en la cancha.
Por ello, la victoria en Villa El Salvador no es un simple accidente, sino la confirmación de un proceso de crecimiento y consolidación del equipo santo. San Martín realizó diez incorporaciones en la temporada, y con el paso de los partidos, estas nuevas jugadoras encontraron cohesión y se integraron al esquema del equipo. La final de ida mostró esa consolidación en su punto más alto.
Ahora, la serie está abierta, pero con una narrativa diferente. Alianza Lima ya no es el equipo invulnerable, y San Martín ya no es solo un contendiente, sino el equipo que encontró la fórmula para golpear primero. La vuelta se jugará el 25 de abril, también en Villa El Salvador, y las santas buscarán sellar su victoria y conquistar el título de la Liga Peruana de Vóley. El equipo santo ha demostrado que está preparado para el desafío y que tiene las herramientas necesarias para superar a un rival que, a pesar de su racha, ha demostrado ser vulnerable. La expectativa es alta y los aficionados esperan un partido emocionante y disputado, donde la estrategia, la precisión y la determinación serán clave para definir al campeón.










