La captura de Brayan Harlyt Nole Farfán, de 22 años, en Lima Norte, reveló una red de explotación que mantuvo sometida a una joven colombiana de 20 años durante más de un año. La intervención policial se produjo tras una denuncia en la vía pública, donde la víctima logró pedir ayuda, relatando su encierro y las amenazas recibidas.
Las investigaciones indican que Nole Farfán retenía a la joven y la obligaba a generar ingresos diarios bajo intimidación, extendiendo las amenazas a su familia en el extranjero. Para ejercer control psicológico, el sujeto utilizaba elementos simbólicos asociados a rituales, encontrándose un altar en el inmueble donde operaba.
La joven fue contactada a través de redes sociales con una falsa oferta laboral como anfitriona, que resultó ser una trampa. Al llegar a Perú, le retuvieron sus documentos y le impusieron una deuda de 30 mil dólares, obligándola a trabajar jornadas extensas para cumplir metas económicas diarias.
La víctima entregaba entre 700 y 1,000 soles por jornada, atendiendo a varios clientes, acumulando más de 100 mil soles durante su explotación. Ante la imposibilidad de alcanzar las cifras exigidas, sufría agresiones físicas, perpetuando el ciclo de violencia.
Durante el operativo, la policía intervino un hostal vinculado al detenido, rescatando a una menor de 16 años, presuntamente en riesgo de ser captada bajo la misma modalidad. El Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva contra Nole Farfán, mientras se investigan posibles nexos con otras organizaciones criminales. La víctima permanece bajo protección.
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