Productores de frutilla tipo Albión en la región de Magallanes enfrentan desafíos significativos debido a alteraciones en los patrones climáticos, poniendo en riesgo la producción local de este fruto distintivo. La situación fue expuesta durante un reciente seminario internacional organizado por Corfo, enfocado en brindar orientación y apoyo a los agricultores de la zona.
La frutilla Albión cultivada en Magallanes se distingue por su sabor y características únicas en comparación con la que se produce en otras regiones del país. Aquí es una frutilla muy dulce. No es como la del norte, porque he ido al norte y la frutilla no es lo misma que la de Magallanes. Acá tiene sabor, tiene ese aroma y es carnosita. Es muy rica la frutilla de la región , explicó Orita Teca Lepio, agricultora con ocho años de experiencia e integrante de la Cooperativa Campo de Hielo y de la Asociación Gremial de Huerteros de Puerto Natales. Esta diferencia en calidad ha posicionado a la frutilla magallánica como un producto de valor agregado en el mercado local.
Tradicionalmente, la cosecha de frutilla Albión en Magallanes se realiza en tres etapas: la primera en diciembre, la segunda a mediados de febrero y la última entre abril y mayo. Sin embargo, los productores han observado un comportamiento atípico en el ciclo de producción. Este año, la primera recolección se adelantó a octubre, pero la producción disminuyó drásticamente en diciembre, generando preocupación entre los agricultores.
Orita Teca Lepio atribuye esta situación a los efectos del cambio climático. Diciembre ya no había frutilla , afirmó, señalando que las alteraciones en las temperaturas y los patrones de precipitación están afectando el rendimiento de los cultivos. Esta variabilidad climática representa una amenaza directa para la sostenibilidad de la producción de frutilla en la región.
Ante este escenario, los productores han solicitado mayor apoyo de instituciones gubernamentales como Sercotec y Corfo. La necesidad principal radica en la implementación de tecnologías que permitan mitigar los efectos del clima y extender el ciclo de producción. Específicamente, se busca financiamiento para sistemas de calefacción en invernaderos, que protejan los cultivos de las bajas temperaturas y las posibles heladas.
Por eso, es que estamos viendo que haya un apoyo más tecnológico para poder tener calefacción, que sea más largo el ciclo de la producción y no perdamos tanto que queda casi al último de la tercera cosecha que le llamamos nosotros , emplazó la dirigenta. La pérdida de la tercera cosecha, que representa una parte importante de la producción anual, tendría un impacto económico significativo para los agricultores locales.
Si bien los productores valoran positivamente las capacitaciones y orientaciones brindadas por Corfo a través del seminario internacional, enfatizan la importancia de acceder a recursos financieros para implementar proyectos concretos que fortalezcan la producción local. Se busca establecer un sistema de economía circular y garantizar la viabilidad de la producción de frutilla magallánica a largo plazo.
El seminario internacional, realizado en la sede de Corfo ubicada en Avenida España #959, con el número de teléfono 61 2 292900, proporcionó a los agricultores herramientas y conocimientos para mejorar sus prácticas de cultivo y adaptarse a los desafíos del cambio climático. Sin embargo, la implementación de estas nuevas estrategias requiere de una inversión considerable en tecnología e infraestructura.
La frutilla magallánica no solo es un producto agrícola importante para la región, sino que también representa una tradición y un símbolo de la identidad local. Su sabor único y su calidad superior la han convertido en un producto apreciado por los consumidores, generando ingresos y empleo en la comunidad.
La situación actual exige una respuesta coordinada entre el sector público y privado para proteger la producción de frutilla magallánica y asegurar su sostenibilidad en el futuro. El apoyo de instituciones como Sercotec y Corfo es fundamental para que los agricultores puedan acceder a los recursos necesarios para implementar tecnologías de adaptación al cambio climático y mantener la producción local intacta.
La Cooperativa Campo de Hielo y la Asociación Gremial de Huerteros de Puerto Natales, junto con otros productores de la región, continúan trabajando en la búsqueda de soluciones que permitan enfrentar los desafíos del cambio climático y garantizar el futuro de la frutilla magallánica. La colaboración y el apoyo mutuo son clave para superar esta situación y seguir ofreciendo a los consumidores un producto de calidad y sabor inigualable. La pronta respuesta a las solicitudes de apoyo tecnológico y financiero será crucial para evitar pérdidas mayores y asegurar la continuidad de esta importante actividad agrícola en la región de Magallanes.












