La Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) de la Policía Nacional del Perú negó categóricamente la existencia de una orden de detención preliminar contra Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). La desmentida fue realizada por el jefe de la Dirincri, general Manuel Lozada, en declaraciones a TV Perú, luego de que el canal Willax informara sobre una presunta solicitud de captura por la contratación del transporte de material electoral para las elecciones generales.
No tenemos información. Nosotros, la policía no sabemos eso, así que la policía no lo ha detenido , afirmó Lozada, respondiendo directamente a las especulaciones mediáticas. El alto mando policial insistió en que la institución no cuenta con ninguna disposición judicial para proceder con la detención de Corvetto, ni ha recibido información al respecto. Ante la pregunta directa sobre si existía una orden de captura o si la Dirincri planeaba detener a Corvetto en las próximas horas, Lozada reiteró la falta de conocimiento y de instrucción al respecto.
La aclaración policial se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre los procesos de contratación realizados por la ONPE en las últimas elecciones. La información difundida por Willax vinculaba la posible detención de Corvetto con la contratación del servicio de transporte de material electoral, sugiriendo irregularidades en el proceso. Sin embargo, la declaración del general Lozada desmiente esta versión, al menos en lo que respecta a una orden de captura vigente.
Lozada recordó que la policía sí había realizado la detención de un funcionario de la ONPE, José Samamé Blas, el renunciante gerente de Gestión Electoral. Samamé fue liberado posteriormente, aunque la investigación en torno a su participación en posibles irregularidades continúa. La mención de Samamé sugiere que la policía está investigando diversas áreas dentro de la ONPE, pero no necesariamente implica una orden de detención contra Corvetto.
Paralelamente a la desmentida policial, la ONPE informó sobre la cancelación de las vacaciones solicitadas por Piero Corvetto. A través de su cuenta oficial en la red social X, el ente electoral detalló que, el 8 de abril, se había aprobado el descanso vacacional de Corvetto del 7 al 12 de mayo de 2026, correspondiente al periodo 2022-2023. Sin embargo, esta resolución fue revocada el 17 de abril mediante una nueva resolución jefatural.
La cancelación de las vacaciones de Corvetto, aunque presentada como una decisión administrativa rutinaria, se interpreta como una respuesta a la creciente presión pública y a las investigaciones en curso. La ONPE busca demostrar transparencia y colaboración con las autoridades, al tiempo que intenta mantener la estabilidad interna en un momento crítico.
La situación se complica aún más por el contexto internacional. La tensión entre Estados Unidos e Irán ha escalado a niveles críticos tras el envío de una flota militar y las amenazas del presidente Donald Trump de actuar con rapidez y violencia si Teherán no acepta un acuerdo que limite estrictamente su programa nuclear. Este conflicto, con raíces en décadas de desconfianza mutua, añade una capa de incertidumbre global que puede afectar la percepción de estabilidad en países como Perú.
Si bien la relación entre la situación interna de la ONPE y el conflicto internacional puede parecer distante, la inestabilidad global puede generar desconfianza en las instituciones y aumentar la presión sobre los funcionarios públicos. En este sentido, la rápida respuesta de la policía y la ONPE para aclarar la situación y demostrar transparencia son cruciales para mantener la confianza pública.
La investigación sobre las contrataciones en la ONPE continúa en curso, y la policía no descarta la posibilidad de realizar nuevas detenciones si se encuentran pruebas de irregularidades. Sin embargo, hasta el momento, no existe una orden de captura contra Piero Corvetto, según lo confirmado por el jefe de la Dirincri. La cancelación de sus vacaciones y la apertura de una investigación interna en la ONPE sugieren que la situación sigue siendo fluida y que se esperan nuevos desarrollos en los próximos días. La transparencia y la colaboración con las autoridades serán clave para resolver las dudas y garantizar la integridad del proceso electoral en el futuro. La ciudadanía espera respuestas claras y contundentes ante cualquier indicio de irregularidad, y la policía y la ONPE se encuentran bajo una intensa presión para cumplir con estas expectativas.











