ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • lunes, 20 de abril de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

FRANCISCO, UN PAPA QUE ARGENTINA NO SUPO ACOMPAÑAR

FRANCISCO, UN PAPA QUE ARGENTINA NO SUPO ACOMPAÑAR
AudioNoticia DisponibleVer en Video (Formato TikTok)

La amistad con el Papa Francisco fue uno de los regalos más valiosos que la vida le brindó al autor de este testimonio, quien relata siete horas de diálogo con el Sumo Pontífice y reflexiona sobre la incapacidad de Argentina para unirse en torno a la figura de un hombre que deslumbró al mundo. Desde sus inicios como cura hasta su pontificado, Francisco fue un ser de luz que, a pesar de su impacto global, no pudo superar la fractura permanente que divide a la sociedad argentina.

En su primera visita al Vaticano, el autor le preguntó al Papa si se sentía feliz, a lo que Francisco respondió: Desde ya, ¿sabe lo que es no tener a nadie a quien obedecer, salvo a Dios? . El autor, aludiendo a la recepción que habría tenido en Brasil, sugirió que en ese país nadie se habría atrevido a criticarlo o ignorarlo debido al orgullo de la identidad brasileña. El Papa, con tristeza, reconoció que ni siquiera en Chile algo similar habría sucedido, señalando que la división constante es una característica de Argentina, donde los ricos se jactan de su éxito frente a los más desfavorecidos.

Durante su pontificado, el autor tuvo el privilegio de dialogar en siete ocasiones con Francisco, una amistad que se remonta a cuando Bergoglio era cura, pero que se intensificó cuando fue cardenal. A lo largo de su liderazgo, Francisco fue objeto de acusaciones de cercanía al kirchnerismo o al peronismo, acusaciones que él siempre negó. El autor relata haber solicitado en repetidas ocasiones una entrevista con Néstor Kirchner, sin obtener respuesta hasta que, con frustración, le dijo al entonces presidente: Vos, Néstor, no querés hablar con nadie a quien no puedas dominar .

El autor destaca cómo se intentó minimizar el impacto de un personaje que asombraba y deslumbraba a la humanidad, devolviendo a la Iglesia Católica una centralidad que hacía tiempo no tenía, y revitalizando la fe en un momento en que el ateísmo parecía prevalecer. Recuerda la ovación que recibió Francisco en la ONU, un momento en que el mundo pareció tomar conciencia de la pequeñez de los conflictos argentinos, donde el resentimiento y el rencor impiden la unidad en torno a la figura del Papa.

Francisco nunca pudo visitar Argentina, ya que, según le confesó al autor, solo viajaría si pudiera ser una prenda de unidad , algo que la sociedad argentina no ha logrado alcanzar. El autor también menciona los intentos de algunos sectores por cuestionar la elección de Francisco frente al mundo, y la actitud de algunos mediocres que intentaron influir en el cónclave para disminuir sus posibilidades.

El autor recuerda las duras críticas de Javier Milei, quien llegó a calificar a Francisco como Representante del Maligno en la tierra , y contrasta la actitud del presidente con la bonachonía y cordialidad con la que el Papa lo recibió en una visita posterior, incluso haciendo un comentario sobre su corte de pelo. Esta anécdota ilustra la distancia entre la grandeza de Francisco y la pequeñez de algunos líderes políticos.

Las palabras, gestos y documentos de Francisco, como la encíclica Laudato si de 2015 y Fratelli tutti de 2020, sorprendieron por su profundidad, humanismo e inagotable conocimiento. El autor menciona el libro El loco de Dios en el fin del mundo de Javier Cercas, que relata el viaje del escritor español a Mongolia junto al Papa, y cómo este diálogo aborda el conflicto más profundo del ser humano: la trascendencia.

El autor describe sus conversaciones con Francisco como profundas y propias de una amistad, destacando la humildad del Papa, quien le concedía una hora de su tiempo y le preguntaba si estaba ocupado. Las entrevistas se realizaban a través de textos manuscritos enviados por WhatsApp, y el autor conserva cartas en las que debatían sobre temas como Romano Guardini y cuestiones de la sociedad argentina. Francisco solía reiterar que él mismo debía escribir los documentos a mano, y el autor evoca su sutileza y humor.

El autor recuerda el gesto de unidad que Francisco promovió con su encuentro en el Muro de los Lamentos con un rabino y un mahometano, un acto que lamenta que los argentinos no hayan sido capaces de replicar. Destaca la afluencia de fieles a la plaza de San Pedro cada domingo y los países que Francisco recorrió, así como su concepción anticlerical y su defensa del misionero.

La ceremonia de despedida de Francisco, con la presencia de líderes mundiales como el presidente de Estados Unidos, fue un reconocimiento a su impacto global. El autor, un católico divorciado, relata cómo Francisco le abrió las puertas de la iglesia, y afirma que la presencia de un argentino en la Santa Sede fue clave para dar lo mejor de sí, algo que aún no se ha logrado en Argentina.

En su última visita a Francisco en 2024, el autor intuyó que se trataba de una despedida. El Papa, a pesar de su enfermedad, lo recibió con calidez junto a su hija Carmela. El autor lamenta la pérdida de un líder que iluminó al mundo, pero cuya grandeza fue eclipsada por los sectarismos argentinos.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis