Barcelona El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, instó este sábado a una veintena de líderes progresistas a ir más allá de la resistencia ante los desafíos actuales y a desarrollar propuestas concretas para fortalecer la democracia. Durante la apertura de la IV Reunión en defensa de la democracia, celebrada en L Hospitalet de Llobregat, Sánchez advirtió sobre un panorama internacional marcado por conflictos armados, el aumento de la desigualdad y una creciente ola de desinformación que, según su opinión, erosiona los cimientos de las instituciones democráticas.
Ante la presencia de figuras como Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Cyril Ramaphosa, Sánchez enfatizó la existencia de una preocupación compartida , pero también una responsabilidad política que demanda decisiones firmes. El riesgo es que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera , afirmó, concluyendo con una idea central del encuentro: No basta con resistir, tenemos que proponer .
El jefe del Ejecutivo español delineó tres prioridades clave en la agenda. La primera se centra en la necesidad de reformar el sistema multilateral, con un énfasis particular en la Organización de las Naciones Unidas. Sánchez argumentó que el organismo debe adaptarse a las realidades del siglo XXI y ampliar la representación de regiones como América Latina, África y Asia.
Sánchez fue más allá al sugerir la posibilidad de que la ONU sea liderada por una mujer, una propuesta que, según él, no solo responde a criterios de equidad, sino también a la necesidad de reforzar la credibilidad de la institución en el escenario global.
El segundo eje fundamental gira en torno a la gobernanza digital. El mandatario advirtió que la tecnología no es neutral y que, sin una regulación adecuada, puede exacerbar las divisiones sociales. Señaló que los algoritmos de las plataformas digitales tienden a amplificar el odio, la confrontación y los contenidos violentos, lo que, a su juicio, debilita la cohesión democrática.
En este contexto, defendió la agenda legislativa de su Gobierno para exigir mayor responsabilidad a las empresas tecnológicas, perseguir contenidos ilegales y medir el impacto de la polarización en las redes sociales. También reiteró su intención de limitar el acceso de menores a estas plataformas.
El tercer punto clave es la lucha contra la desigualdad. Sánchez sostuvo que no pueden existir democracias sólidas cuando las oportunidades no se distribuyen de manera equitativa. Cuando la desigualdad crece, la democracia pierde legitimidad , advirtió.
Según explicó, este escenario favorece el avance del extremismo, que no crea nuevas divisiones, sino que se instala en las ya existentes. Frente a esto, abogó por una agenda centrada en la justicia social, la igualdad de oportunidades y la equidad de género.
El encuentro concluyó con un mensaje claro: en un contexto global incierto, la defensa de la democracia exige algo más que resistencia. Requiere reformas, regulación y políticas capaces de responder a las demandas reales de la ciudadanía. La reunión subraya la necesidad de una acción concertada y proactiva para fortalecer las instituciones democráticas y abordar los desafíos que amenazan su estabilidad en todo el mundo. La urgencia de adaptar el sistema multilateral a los tiempos modernos, regular el espacio digital y combatir la desigualdad se presentan como pilares fundamentales para garantizar un futuro democrático y equitativo. La propuesta de Sánchez de considerar una mujer al frente de la ONU resalta la importancia de la diversidad y la inclusión en la toma de decisiones a nivel global, buscando así una mayor legitimidad y eficacia en la organización. La defensa de la democracia, según el mensaje transmitido en Barcelona, no es solo una cuestión de supervivencia, sino también una oportunidad para construir un mundo más justo y sostenible.












