En medio de la creciente preocupación por el alza en los precios de los combustibles, la municipalidad de Coyhaique ha anunciado una ambiciosa estrategia denominada Coyhaique autónomo y solidario , con el objetivo de convertirse en el primer municipio del país en operar con un sistema completamente electromovible en un plazo de cuatro años. La iniciativa, presentada por el alcalde Carlos Gatica, se estructura en torno a tres ejes fundamentales: la autonomía energética municipal, el fortalecimiento de la producción local de alimentos y un sistema reforzado de apoyo social para las familias de la comuna.
El plan contempla una transformación radical de la flota vehicular municipal, que incluirá el recambio total de camiones recolectores de basura, vehículos operativos y herramientas de trabajo por alternativas eléctricas. Asimismo, se incorporarán sistemas de calefacción más eficientes en toda la infraestructura municipal. Si bien la meta es la independencia de los combustibles fósiles, el municipio reconoce las limitaciones tecnológicas actuales y mantendrá vehículos de respaldo en las zonas rurales para asegurar la continuidad de los servicios.
El alcalde Gatica enfatizó que el problema central no es únicamente el precio fluctuante de los combustibles, sino la dependencia que esto genera. Mientras sigamos dependiendo de factores externos para lo básico, vamos a seguir trasladando esa incertidumbre a las familias , declaró. La visión del municipio es liberar recursos actualmente destinados a un gasto incontrolable y redirigirlos hacia inversiones sociales que beneficien directamente a los habitantes de Coyhaique.
La electromovilidad no es un eslogan, es una forma de ordenar el gasto público , afirmó Gatica, subrayando la importancia de una gestión fiscal responsable y orientada al bienestar de la comunidad. El plan va más allá del simple recambio vehicular, incluyendo la instalación de paneles solares en edificios municipales y la promoción de la producción local de alimentos a través de huertos urbanos y programas de apoyo a los productores de la región.
En el ámbito alimentario, la municipalidad busca reducir la dependencia del abastecimiento proveniente de otras ciudades, fortaleciendo la producción regional y fomentando la compra pública a productores locales. No es razonable que dependamos casi completamente de productos que vienen desde otras ciudades. Hay capacidad local y el municipio tiene que estar ahí, empujando ese desarrollo , explicó el jefe comunal. Esta estrategia busca no solo garantizar el acceso a alimentos frescos y de calidad para los habitantes de Coyhaique, sino también impulsar la economía local y generar empleos en el sector agrícola.
Para asegurar la sostenibilidad financiera del proyecto, se ha establecido una fórmula de redistribución del ahorro generado por la reducción del gasto en combustibles. Un 50% de estos fondos se reinvertirá en nuevas medidas de autonomía, un 20% se destinará al fortalecimiento institucional municipal y el 30% restante se utilizará para programas de apoyo social dirigidos a las familias más vulnerables.
Entre las iniciativas de apoyo social se incluyen la entrega de un vale de calefacción para ayudar a las familias a enfrentar los gastos de los meses más fríos y la implementación de una tarjeta comunal que permitirá acceder a bienes y servicios básicos. El alcalde Gatica destacó que el plan busca enviar un mensaje claro desde las regiones, demostrando que es posible impulsar cambios estructurales a nivel local para mitigar los efectos del alza del costo de la vida.
Coyhaique no puede seguir esperando soluciones desde fuera. Este plan demuestra que también desde lo local se pueden impulsar cambios estructurales cuando hay decisión política , concluyó Gatica. La iniciativa municipal se presenta como un modelo a seguir para otras comunas del país, que buscan reducir su dependencia de los combustibles fósiles y fortalecer su autonomía económica y social. El proyecto representa una apuesta por un futuro más sostenible y resiliente para Coyhaique, donde la electromovilidad, la producción local y el apoyo social se combinan para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La implementación del plan será monitoreada de cerca para evaluar su impacto y realizar los ajustes necesarios, asegurando así el cumplimiento de los objetivos planteados.











