El estado del campo de juego del Monumental se convirtió en un foco de atención de cara al superclásico frente a Boca, luego de las imágenes generadas tras el partido ante Carabobo por la Copa Sudamericana. En Núñez se trabaja intensamente para mejorar la situación antes del encuentro del domingo, aunque reconocen que no alcanzará a estar en condiciones óptimas.
El césped del estadio atravesó un proceso de resiembra durante y después de los recitales de AC/DC. Actualmente, se encuentra en plena etapa de germinación y crecimiento, un proceso que se ha visto ralentizado por las condiciones climáticas adversas en Buenos Aires en los últimos días, caracterizadas por la predominancia de nubes y lluvias sobre el sol.
Como consecuencia de este panorama, en el sector del campo más cercano a la Centenario se observan zonas con arena visible, debido a que la cobertura del pasto aún no se ha completado en esas áreas. No obstante, desde River aseguran que se están realizando tareas día y noche, incluso hasta el mismo domingo, para mejorar la situación.
La expectativa es que el césped mejore en las próximas horas, a medida que nuevas plantas germinen en la transición del césped de verano al de invierno, y que las existentes se engrosen para recuperar la alfombra verde que caracterizó al nuevo Monumental en los últimos tiempos. Si bien en Núñez admiten que el césped no llegará a estar en un estado ideal para el superclásico, confían en que presentará una mejor imagen que la vista durante el partido contra Carabobo.
El progreso en la nivelación del terreno es sostenido, a pesar de que el aspecto visual no es el deseado. Para preservar el campo de juego lo máximo posible y evitar detener las tareas de última hora, el plantel de River se entrenará este sábado por la tarde en el Camp, antes de concentrarse para el partido.
La preocupación por el estado del césped se suma a otros factores que rodean la previa del superclásico, como las probables formaciones, el planteo táctico de Eduardo Coudet y Claudio Ubeda, y el impacto que pueda tener la designación arbitral en un partido de tal magnitud. Sin embargo, la condición del campo de juego ha adquirido una relevancia particular, ya que podría influir en el desarrollo del juego y en el rendimiento de los jugadores.
Las autoridades de River están poniendo todos los recursos a disposición para que el césped del Monumental esté en las mejores condiciones posibles para el superclásico. Reconocen que el desafío es grande, pero confían en que podrán ofrecer un espectáculo de calidad en un estadio que se espera esté repleto de aficionados.
La resiembra del césped, necesaria tras los conciertos, ha resultado más compleja de lo previsto debido a las condiciones climáticas. La falta de sol y la abundancia de lluvias han dificultado la germinación y el crecimiento del pasto, lo que ha generado preocupación en el club.
A pesar de las dificultades, los encargados del mantenimiento del césped están trabajando incansablemente para mejorar la situación. Se están utilizando técnicas especiales para acelerar la germinación y fortalecer las plantas existentes. Además, se están realizando tareas de nivelación y compactación del suelo para garantizar una superficie de juego segura y uniforme.
La decisión de entrenar en el Camp antes de la concentración es una medida preventiva para proteger el césped del Monumental. Al evitar el uso del campo de juego, se le da tiempo adicional para recuperarse y mejorar su condición.
En River son conscientes de que el estado del césped no será perfecto para el superclásico, pero confían en que será lo suficientemente bueno para permitir un partido de alto nivel. El objetivo es ofrecer un espectáculo digno de la rivalidad histórica entre River y Boca, y para ello están poniendo todos los esfuerzos necesarios.
La expectativa de los aficionados es alta, y todos esperan un superclásico emocionante y competitivo. El estado del césped es solo uno de los factores que podrían influir en el resultado del partido, pero es un elemento importante que podría marcar la diferencia.
En resumen, el estado del césped del Monumental es un tema de preocupación para River, pero el club está trabajando arduamente para mejorar la situación antes del superclásico. Si bien no se espera que el césped esté en condiciones óptimas, se confía en que será lo suficientemente bueno para permitir un partido de alto nivel y ofrecer un espectáculo digno de la rivalidad histórica entre River y Boca.









