Representantes de Lockheed Martin y la Embajada de Estados Unidos han mantenido una intensa serie de reuniones con autoridades del Ministerio de Defensa del Perú y la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas (Acffaa) en Lima, con el objetivo de finalizar los detalles para la adquisición de 24 aviones caza F-16 Block 70 para la Fuerza Aérea del Perú (FAP).
Las negociaciones, que se han extendido a lo largo de la última semana, involucraron a numerosos ejecutivos de Lockheed Martin y funcionarios estadounidenses, quienes se reunieron con diversas direcciones del Ministerio de Defensa y con la Acffaa. Entre los representantes de Lockheed Martin que participaron en las reuniones se encuentran Isabel Meneses Reliz, Alexander Sifuentes Espichán, Angelita Ruiz Cárdenas, Natalia Reimers, Alberto Gonzales Villanueva, Alberto Huaco Onari, Shawn Douglas, Jimmi García y Vanessa Martin.
El 9 de abril, un grupo de ejecutivos de Lockheed Martin se reunió con Víctor Armando Pomar Galdós, director de la Dirección de Compensaciones Industriales y Sociales Offset del Ministerio de Defensa. Esta reunión, que se prolongó por varias horas, se centró en los aspectos relacionados con las compensaciones industriales y sociales asociadas a la adquisición de los aviones.
El día anterior, seis ejecutivos de Lockheed Martin, acompañados por funcionarios de la Embajada de Estados Unidos, mantuvieron una reunión de aproximadamente ocho horas con funcionarios de la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas y Jorge Bustamante Albújar, viceministro de Recursos para la Defensa. Esta reunión abordó los términos técnicos y financieros de la adquisición.
Las conversaciones continuaron el 15 de abril, cuando una delegación de 15 ejecutivos de Lockheed Martin se reunió durante cuatro horas con Carlos Sánchez Silva, director general de la Dirección General de Recursos Materiales del Ministerio de Defensa. Esta reunión se enfocó en los aspectos logísticos y de infraestructura relacionados con la incorporación de los nuevos aviones a la FAP.
La Fuerza Aérea del Perú había considerado la adquisición de 24 cazas entre tres opciones: el Rafale F4 de Dassault Aviation (Francia), el F-16 Block 70 de Lockheed Martin (Estados Unidos) y el Gripen E de Saab (Suecia). La elección final parece haber recaído en el F-16 Block 70, consolidando la relación de largo plazo entre Perú y Estados Unidos en materia de defensa.
Siguiendo la práctica habitual de la FAP, la adquisición se realizará en dos lotes de 12 aviones cada uno, incluyendo dos aeronaves biplazas por cada lote. Esta configuración permite una mayor flexibilidad en el entrenamiento y las operaciones de combate.
La compra de los 24 cazas, 20 monoplazas y cuatro biplazas, se dividirá en dos tramos, y se espera que la firma del contrato y del acuerdo de compensaciones offset se concrete en un futuro próximo. El financiamiento de la adquisición, que asciende a aproximadamente 3500 millones de dólares, se realizará mediante la emisión de bonos soberanos en el mercado local, distribuidos en los ejercicios fiscales 2025 y 2026.
Además de la adquisición de los aviones, las conversaciones entre las partes han resultado en un acuerdo para la transferencia de un avión tanquero KC-135R a la Fuerza Aérea del Perú. Este avión tanquero aumentará significativamente la capacidad de la FAP para realizar misiones de largo alcance y reabastecimiento en vuelo.
Asimismo, se han acordado programas de capacitación para pilotos militares peruanos y la certificación de técnicos de mantenimiento de la empresa Seman Perú SAC para realizar labores de mantenimiento programado en los cazas F-16 Block 70, incluyendo el mantenimiento de los trenes de aterrizaje, una especialidad de Seman Perú. Esta transferencia de tecnología y conocimiento fortalecerá la industria aeronáutica peruana y garantizará la sostenibilidad a largo plazo de la flota de F-16.
Se espera que la entrega del primer caza F-16 Block 70 a la Fuerza Aérea del Perú se realice en el año 2029. La incorporación de estos nuevos aviones modernizará significativamente la capacidad de combate de la FAP y fortalecerá la seguridad nacional del Perú. La adquisición representa una inversión estratégica en la defensa del país y un paso importante para garantizar la soberanía peruana en el espacio aéreo.










