Tres cajas con aproximadamente 1.200 votos emitidos en las elecciones generales de Perú fueron encontradas abandonadas en una calle de Lima, generando preocupación y nuevas acusaciones de irregularidades en el proceso electoral. El hallazgo fue revelado por el programa de televisión Beto A Saber, del canal Willax, que mostró imágenes de las cajas recogidas en una bolsa en una esquina de la capital peruana.
Los votos corresponden a tres mesas electorales del distrito limeño de Surco y ya habían sido procesados, con los resultados registrados en las actas electorales correspondientes. Sin embargo, una novedad implementada en estas elecciones exige la conservación física de los votos hasta la proclamación oficial de los resultados por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Esta medida se introdujo como respuesta a las denuncias de fraude, sin pruebas concretas, realizadas por la candidata Keiko Fujimori en las elecciones de 2021, tras su derrota frente a Pedro Castillo. El objetivo es permitir un posible recuento de votos en caso de controversias.
Según declaraciones de Claudia Sandoval, encargada de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en Surco, las cajas se extraviaron durante el traslado desde el local de votación al almacén designado para su resguardo. Sandoval explicó que el conductor del vehículo encargado del transporte no respondió a las solicitudes de devolución de las cajas.
El incidente tuvo lugar en un momento de alta tensión política, ya que el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, se encuentra en una reñida disputa por un lugar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el 7 de junio. López Aliaga ha denunciado, sin presentar pruebas, un supuesto fraude electoral y ha llamado a sus seguidores a la insurgencia , solicitando la captura del jefe de la ONPE, Piero Corvetto.
Previo a las elecciones, López Aliaga ya había sembrado dudas sobre la transparencia del proceso, y reforzó estas acusaciones ante los retrasos en la apertura de numerosos locales de votación en Lima, debido a la falta de material electoral. Estos retrasos llevaron a las autoridades electorales a extender la jornada de votación hasta el lunes 13 de abril.
A pesar de los inconvenientes, misiones internacionales de observación electoral han calificado el proceso como creíble y transparente.
Con el 93,10% de los votos contabilizados hasta el viernes 17 de abril de 2026, Keiko Fujimori ha asegurado su pase a la segunda vuelta. La competencia por el otro lugar en la segunda vuelta se mantiene apretada entre el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, cercano al expresidente Pedro Castillo (2021-2022), y López Aliaga, con una diferencia de apenas 5.000 votos.
La Policía Nacional intervino en el estudio de televisión durante la emisión del programa Beto A Saber para llevarse las cajas de votos y llevar a cabo las investigaciones correspondientes. El incidente ha intensificado el debate sobre la seguridad del proceso electoral y ha alimentado las acusaciones de fraude, a pesar de la falta de evidencia concreta.
La ONPE ha iniciado una investigación interna para determinar las responsabilidades en la pérdida de las cajas y revisar los protocolos de seguridad en el transporte de los votos. Se espera que los resultados de la investigación arrojen luz sobre las circunstancias del incidente y permitan tomar medidas para evitar que se repita en el futuro.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) también ha anunciado que seguirá de cerca el desarrollo de la investigación y tomará las medidas necesarias para garantizar la integridad del proceso electoral. El JNE ha reiterado su compromiso con la transparencia y la legalidad en las elecciones y ha llamado a la calma a la población, instándola a confiar en las instituciones electorales.
La situación ha generado preocupación en diversos sectores de la sociedad peruana, que temen que las acusaciones de fraude puedan desestabilizar el país. Organizaciones de la sociedad civil han llamado al diálogo y a la búsqueda de soluciones pacíficas a las controversias electorales, instando a los candidatos a respetar los resultados oficiales y a evitar acciones que puedan poner en riesgo la democracia.
El futuro de las elecciones peruanas pende de un hilo, mientras se espera el resultado final del conteo de votos y se investigan las circunstancias del hallazgo de las cajas perdidas. La transparencia y la integridad del proceso electoral son fundamentales para garantizar la legitimidad de los resultados y la estabilidad política del país. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, esperando que se resuelvan las controversias de manera pacífica y democrática.









