La propuesta de Bruselas de imponer al menos un día de teletrabajo obligatorio para ahorrar combustible, en un contexto marcado por la guerra en Irán y sus efectos en el precio de la energía, ha generado debate. El economista y exministro de Industria, Miguel Sebastián, ha valorado la medida, expresando su preocupación por la falta de políticas de ahorro energético hasta el momento.
Sebastián señaló la contradicción existente entre la demanda de soluciones ante el cambio climático y el coste de la energía, y la resistencia a implementar medidas de ahorro. Si bien reconoce el potencial del teletrabajo, advierte sobre las particularidades del modelo de vida español, centrado en la costumbre de comer fuera del hogar al mediodía.
Según el experto, la imposición del teletrabajo podría perjudicar al sector de la hostelería. Su análisis coincide con las advertencias del Fondo Monetario Internacional sobre una posible recesión mundial y los problemas de suministro señalados por el CEO de Repsol.
Sebastián critica la falta de transparencia en la comunicación a la ciudadanía, lamentando que no se le trate como a adultos . Aunque no prevé una falta de suministros, aconseja prepararse ante esa eventualidad, sugiriendo que se podría haber liberado reservas de petróleo para aliviar la tensión actual.
El economista considera que la situación actual requiere una respuesta clara y realista, más allá de medidas improvisadas. La guerra en Irán y su impacto en el mercado energético podrían prolongarse, agravando el desabastecimiento y la subida de precios si no se toman medidas preventivas.
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