Un jurado federal dictaminó que Live Nation, la empresa matriz de Ticketmaster, operó ilegalmente como monopolio, cobrando precios excesivos a los fans. El veredicto, resultado de un juicio de siete semanas en Nueva York, podría obligar a la compañía a desprenderse de partes de su negocio o incluso a separarse de Ticketmaster, una posibilidad que ya había sido planteada por el Departamento de Justicia de EE.UU. en mayo de 2024.
La demanda, impulsada por fiscales de 36 estados, argumentó que las prácticas de Live Nation impidieron la competencia, elevando los precios de las entradas y deteriorando el servicio al cliente. Live Nation, que organizó más de 55.000 conciertos a nivel mundial el año pasado, defendió su posición alegando que compite con otros actores del sector del entretenimiento, incluyendo equipos deportivos y promotores de conciertos.
El jurado determinó que Ticketmaster cobró un cargo adicional de US$1,72 por cada entrada vendida, cifra que servirá de base para calcular la indemnización por daños y perjuicios. Tras el anuncio del veredicto, las acciones de Live Nation cayeron más de un 6%.
El caso se intensificó tras las dificultades experimentadas con la venta de entradas para la gira Eras de Taylor Swift en 2022, cuando el sistema de Ticketmaster colapsó bajo la demanda, generando fuertes críticas y una audiencia en el Senado de EE.UU.
A pesar de un acuerdo inicial entre el Departamento de Justicia y Live Nation que fue posteriormente retirado, la coalición de estados continuó con el juicio. El fiscal general de California, Rob Bonta, destacó la importancia de la colaboración bipartidista para proteger a los consumidores y las economías estatales. Senadores demócratas habían criticado previamente el acuerdo del Departamento de Justicia, argumentando que no abordaba adecuadamente el problema de la competencia.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











