Una pintada con amenaza de tiroteo en una escuela de Liniers activó protocolos de seguridad en todo el sistema educativo porteño. El incidente, ocurrido en el colegio Dalmacio Vélez Sársfield, generó preocupación y llevó a la suspensión temporal de clases mientras las autoridades evaluaban la situación.
El martes, alumnos del colegio alertaron a los directivos sobre la inscripción hallada en la puerta de un baño. La amenaza anunciaba un supuesto tiroteo para el jueves 16 de abril y contenía la frase: Vélez apoya el bullying. Esto va a ser una morgue . Ante la gravedad del mensaje, los directivos del colegio notificaron de inmediato a la policía, quienes iniciaron una investigación y radicaron la denuncia correspondiente.
Como parte del protocolo de actuación, la policía retiró la puerta del baño donde se encontró la pintada y solicitó acceso a las cámaras de seguridad del establecimiento para intentar identificar a los autores del mensaje. Una vez individualizados, los responsables fueron notificados a través de sus padres y convocados por las autoridades escolares.
La suspensión de clases se mantuvo hasta que las fuerzas de seguridad, en conjunto con personal del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, evaluaron la seguridad del colegio. El miércoles, la actividad académica se reanudó bajo la supervisión de equipos técnicos y con la presencia de agentes policiales en el predio escolar. La seguridad privada del club donde funciona la escuela colaboró con las fuerzas públicas en el operativo.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires respondió rápidamente al incidente, implementando una serie de medidas para reforzar la seguridad y el acompañamiento en las escuelas. Fuentes oficiales informaron a Infobae que, ante la posibilidad de amenazas similares en otros establecimientos, el Ministerio de Educación porteño activó los protocolos diseñados para proteger la integridad de los estudiantes y garantizar la continuidad pedagógica en un entorno seguro.
Entre las acciones implementadas, se intensificó la supervisión interna en las instituciones educativas y se promovió el diálogo con los estudiantes sobre la convivencia escolar y la responsabilidad en el uso de la palabra. Las autoridades educativas también informaron a las familias sobre la situación y solicitaron su colaboración para conversar con sus hijos e hijas sobre la importancia de comunicar de manera inmediata cualquier información o comentario sospechoso a los adultos en el hogar o en el colegio.
La intervención del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires fue fundamental para canalizar la denuncia y brindar apoyo a la comunidad educativa. El Ministerio de Educación envió especialistas a las escuelas afectadas para sostener el trabajo conjunto iniciado tras los hechos.
El distrito cuenta con diversos dispositivos y equipos profesionales preparados para intervenir en situaciones que puedan afectar la convivencia, la seguridad y el bienestar escolar. Entre los protocolos disponibles se encuentran el de prevención del acoso escolar, el de abordaje ante violencia digital y el de actuación ante la sospecha o detección de armas dentro del ámbito educativo.
Según fuentes del Gobierno de la Ciudad, la prioridad es garantizar que la escuela siga siendo un espacio seguro, de cuidado y encuentro para estudiantes, docentes, equipos directivos y familias. A través de comunicados oficiales, las autoridades enfatizaron la importancia de mantener el diálogo con toda la comunidad y reafirmaron que la seguridad de los menores es una tarea compartida.
La respuesta institucional incluyó la aplicación de protocolos específicos, la coordinación interinstitucional y el fortalecimiento de los canales de comunicación con las familias. El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires insistió en la importancia de comunicar sin demora cualquier hecho, comentario o información sospechosa a las autoridades escolares o familiares.
El operativo activado en Liniers y el acompañamiento a las escuelas forman parte de un sistema de acciones que, según el Gobierno de la Ciudad, busca prevenir y abordar de forma integral cualquier situación que ponga en riesgo la convivencia, la seguridad y el bienestar de la comunidad educativa. Las autoridades reiteraron su compromiso con la protección de los estudiantes y la creación de un entorno escolar seguro y propicio para el aprendizaje. La investigación sobre los autores de la amenaza continúa en curso, y se espera que se tomen las medidas correspondientes una vez identificados los responsables. El Ministerio de Educación se mantiene en alerta y continúa trabajando en la implementación de medidas preventivas para evitar incidentes similares en el futuro.











