Gimnasia y Tiro de Salta avanzó a los dieciseisavos de final de la Copa Argentina 2026 tras vencer a Gimnasia y Esgrima de Mendoza por 4-3 en la tanda de penales, luego de un empate 0-0 en el tiempo reglamentario. Sin embargo, la victoria del equipo salteño estuvo marcada por una polémica decisión arbitral del juez Nahuel Viñas, quien incurrió en un error reglamentario al anular un gol válido durante la definición por penales, poniendo en riesgo la clasificación de Gimnasia y Tiro.
El incidente ocurrió cuando el marcador en la tanda de penales se encontraba 2-2. Tras un disparo erróneo por parte de Gimnasia y Esgrima, Walter Montoya, jugador de Gimnasia y Tiro, tuvo la oportunidad de darle la ventaja a su equipo. Montoya ejecutó el penal, enviando el balón al fondo de la red, pero el árbitro Viñas anuló el gol alegando que el jugador había tocado el balón con ambos pies al momento de patearlo, lo cual, según su criterio, constituía una infracción.
Sin embargo, la decisión de Viñas contraviene la nueva reglamentación vigente desde junio de 2025, establecida a raíz de un caso similar protagonizado por Julián Álvarez. La nueva normativa establece que, en caso de que un jugador toque el balón con ambos pies al ejecutar un penal, el disparo debe repetirse, y no ser anulado.
A pesar del error arbitral, Gimnasia y Tiro logró mantener la calma y finalmente se impuso en la tanda de penales, asegurando su lugar en la siguiente fase del torneo. La suerte acompañó al equipo salteño, ya que la anulación del gol de Montoya no resultó determinante en el resultado final.
La polémica decisión de Viñas generó sorpresa e indignación entre los aficionados y analistas deportivos. Durante la transmisión oficial del partido por TyC Sports, el árbitro intentó justificar su fallo, argumentando que, si la infracción se hubiera cometido durante el partido, se habría cobrado un tiro libre indirecto, pero que en la tanda de penales la anulación del disparo era la sanción correcta.
Esta explicación reveló la falta de conocimiento del árbitro sobre la nueva reglamentación, ya que actuó basándose en el criterio del reglamento anterior. El error de Viñas puso de manifiesto la necesidad de una mayor capacitación y actualización de los árbitros en relación con las modificaciones en las reglas del juego.
El incidente también plantea interrogantes sobre el impacto que este tipo de errores arbitrales pueden tener en el desarrollo de los partidos y en la justicia de los resultados. En este caso, afortunadamente para Gimnasia y Tiro, el error no tuvo consecuencias graves, pero en otras situaciones podría haber provocado una eliminación injusta o la pérdida de un título importante.
La Copa Argentina es un torneo de gran importancia para los clubes de todo el país, ya que otorga un cupo para la Copa Libertadores, el torneo de clubes más prestigioso de América. Por lo tanto, es fundamental que los partidos se jueguen con la máxima transparencia y justicia, y que los árbitros estén debidamente preparados para aplicar las reglas del juego de manera correcta.
El caso de Nahuel Viñas sirve como una advertencia para los árbitros y las autoridades del fútbol argentino. Es necesario redoblar los esfuerzos en la capacitación y actualización de los árbitros, y garantizar que estén al tanto de todas las modificaciones en las reglas del juego. Asimismo, es importante que se implementen mecanismos de control y supervisión para evitar que errores arbitrales similares se repitan en el futuro.
La victoria de Gimnasia y Tiro en la Copa Argentina fue merecida, pero estuvo empañada por la polémica decisión arbitral. El equipo salteño demostró su calidad y determinación en la tanda de penales, y ahora se prepara para enfrentar a un nuevo rival en la siguiente fase del torneo. Sin embargo, el incidente con el árbitro Viñas deja una mancha en la imagen del torneo y plantea la necesidad de mejorar la calidad del arbitraje en el fútbol argentino.












