El urólogo Alberto Posada fue capturado el 15 de abril en Medellín, Antioquia, tras años de denuncias por abuso sexual contra más de 50 pacientes durante consultas médicas en dos centros de la ciudad. La detención, ejecutada por las autoridades en la mañana, representa un avance significativo en la investigación, después de que múltiples testimonios e informes institucionales permanecieran sin una respuesta efectiva durante años, limitándose a una suspensión temporal que nunca se implementó.
La Fiscalía solicitó que Posada permanezca en prisión preventiva mientras se desarrolla el proceso penal, dada la gravedad de las acusaciones y la cantidad de víctimas. Según un recuento de la Fiscalía de Medellín, el expediente contra el médico acumula antecedentes de casi tres décadas. Un total de 49 mujeres 35 de Medellín y 14 del área metropolitana de Antioquia formalizaron sus denuncias a través de la Secretaría de las Mujeres y la Alcaldía.
Clara Cossio, presidenta del Tribunal de Ética Médica de Antioquia, reveló a Blu Radio que la única sanción impuesta a Posada fue una suspensión de seis meses, ordenada hace 28 años en respuesta a denuncias previas. Sin embargo, esta sanción no tuvo efecto: registros de la Clínica Las Vegas demuestran que el médico continuó ejerciendo su profesión durante el periodo de inhabilitación.
La Secretaría de las Mujeres de Medellín también recibió numerosas denuncias a través de la Línea 123 Atención Mujer, lo que permitió integrar los relatos y remitir formalmente los casos a la Fiscalía Seccional. Las instituciones públicas brindaron acompañamiento psicológico y asesoría legal a las afectadas, quienes compartieron sus testimonios para impulsar el proceso judicial.
Una de las víctimas relató a El Colombiano que acudió a Posada en 2012 por recomendación de conocidos. Según su testimonio, el médico aprovechó la confianza de la paciente para realizar exámenes que incluían tocamientos en los senos y tactos vaginales, justificándolos como medidas para descartar cáncer de mama y mejorar su vida sexual. Me preguntó si sentía excitación durante el examen. Eso me incomodó profundamente , afirmó la víctima, quien asistió a seis consultas antes de darse cuenta de la naturaleza inapropiada de los procedimientos. Otra testigo denunció que tanto ella como su hija fueron víctimas de conductas similares.
El caso se reactivó recientemente gracias a la exposición de nuevas denuncias colectivas en el pódcast Vos Podés de Tatiana Franco. Varias víctimas relataron públicamente cómo las revisiones clínicas se convertían en situaciones de abuso, aprovechando la autoridad profesional de Posada. Una de ellas describió cómo el médico le levantó la bata, cubriéndole parte del rostro, para examinar lunares en el pecho, alegando preocupación, aunque la víctima sabía que no era su especialidad.
Durante años, la respuesta institucional fue limitada. Blu Radio informó que, en los últimos nueve años, no se registró ninguna denuncia formal contra Posada en el Tribunal de Ética Médica, a pesar de las reiteradas conductas inapropiadas y los escándalos conocidos en consultorios y clínicas. El primer antecedente público data de 2006, pero fue archivado sin consecuencias en 2011.
El impacto psicológico y la dificultad para comunicar los hechos persisten en las denunciantes. Una de ellas expresó en el pódcast: Yo salí como... si es... como el abuso de mí, pero pues me quedé callada todos estos años . Otra destacó la importancia de la denuncia colectiva: Con la voz vamos a frenar a un depredador que lleva mucho tiempo en las mismas .
Las autoridades judiciales, bajo la dirección de la Fiscalía, determinarán la magnitud real del caso y la posible existencia de otras víctimas. La captura de Alberto Posada representa el primer paso efectivo para esclarecer las denuncias documentadas y establecer mecanismos de control sobre la práctica médica en Medellín. La investigación continúa abierta para recabar más testimonios y evidencias que permitan construir un caso sólido contra el urólogo acusado. Se espera que este caso sirva como precedente para fortalecer la protección de los pacientes y prevenir futuros abusos en el ámbito de la salud.











