Al menos tres paramédicos murieron y otros seis resultaron heridos en un cuádruple bombardeo israelí en la localidad de Mayfadoun, en el sur del Líbano, donde fueron alcanzados tres equipos de emergencias diferentes que acudieron sucesivamente a rescatar a las víctimas. En un tercer intento de rescate, dos ambulancias pertenecientes a la Asociación de Exploradores Risala y del Servicio de Ambulancias de Nabatieh fueron atacadas, resultando en el fallecimiento de dos paramédicos y heridas a otros tres. Un segundo grupo de la misma organización llegó al lugar para rescatar a sus compañeros y fue también bombardeado, sumando tres paramédicos heridos. Primero, un equipo de la Autoridad Sanitaria Islámica fue atacado cuando trataba de rescatar a los heridos en un ataque inicial, lo que causó la muerte de un sanitario y la desaparición de un segundo.
Paralelamente, la mediación paquistaní para una segunda ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos enfrenta obstáculos. Islamabad es la opción principal para albergar la cita, aunque Ginebra se mantiene bajo consideración como alternativa técnica. Pakistán ha dado un paso al frente como mediador principal y está presionando para una segunda ronda, pero las partes no han logrado fijar una fecha para retomar el diálogo iniciado el pasado fin de semana. "No hay conversaciones directas programadas para mañana ni para el viernes. Las nuevas negociaciones siguen bajo discusión, pero aún no se ha cerrado nada", precisó una fuente. La celebración de una segunda ronda de contactos directos entre Irán y Estados Unidos ha quedado descartada para este viernes y sábado, trasladando cualquier posible encuentro al inicio de la próxima semana.
El jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, llegó a Teherán para mantener conversaciones de alto nivel sobre la reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, a seis días de que expire el alto el fuego de dos semanas. Munir, quien estuvo presente en las negociaciones del fin de semana pasado entre Teherán y Washington, fue recibido por el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí. Según medios iraníes, la delegación de carácter político y de seguridad encabezada por Munir tiene como objetivo transmitir un mensaje de Estados Unidos a Irán y preparar la segunda ronda de conversaciones en Islamabad.
En otro frente, Estados Unidos está enviando miles de soldados adicionales a Oriente Medio mientras intenta presionar a Irán para que llegue a un acuerdo, a pesar de que el presidente Donald Trump asegura que la guerra "está a punto de terminarse". Se espera que 4.200 efectivos, pertenecientes al Grupo Anfibio Boxer y su fuerza operativa de la Infantería de Marina embarcada, la 11 Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina, lleguen a finales de este mes a la zona. Estas tropas se unirán a los aproximadamente 50.000 efectivos que, según el Pentágono, ya participan en operaciones contra Irán.
La situación en Líbano también genera preocupación. El parlamentario del grupo chií libanés Hizbulá Hasán Fadlala alertó que la reunión celebrada la víspera con Israel ha abierto un "camino equivocado" hacia la división interna y llamó a las autoridades a consensuar una postura nacional "unida". Fadlala criticó la reunión, argumentando que no ha logrado ningún objetivo frente al enemigo y solo ha aumentado la división entre los libaneses. "Son conscientes las autoridades del peligro de lo que han hecho? ¿Saben que han entrado en un camino equivocado que solo aumentará la división entre los libaneses? No han conseguido nada del enemigo más que elogios, sin lograr ningún objetivo", dijo en una rueda de prensa desde el Legislativo.
En tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que China "ha acordado no mandar armas a Irán" y recordó a su homólogo chino, Xi Jinping, que Estados Unidos "es bueno peleando, si tenemos que hacerlo". Trump aseguró en un post de Truth que China está "muy contenta" de que él esté "abriendo permanentemente el estrecho de Ormuz" y añadió: "lo hago también por ellos y por el mundo".
Irán, por su parte, advirtió de que no permitirá ningún tipo de exportación ni importación en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Estados Unidos continúa con su acción ilegal de bloqueo naval a los buques comerciales y petroleros iraníes en el estrecho de Ormuz. El comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el general de división Alí Abdolahi, afirmó que cualquier intento de Washington de mantener el cerco marítimo en la región supondría una violación del alto el fuego de dos semanas acordado con EE.UU.
El Comando Central de Estados Unidos anunció que ha implementado un bloqueo total de los puertos de Irán y "detenido por completo" su comercio que entra y sale por vía marítima hacia la república islámica. El almirante Brad Cooper, a cargo del Comando Central, explicó que el 90% del comercio del país entra y sale por vía marítima, por lo que consideran haber "detenido por completo" la actividad económica del país, una medida de presión que ya había sido anunciada por la Administración de Donald Trump.
La ministra británica de Economía, Rachel Reeves, ha calificado de "locura" la guerra iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Irán por no contar con un plan claro de salida del conflicto, y admitió sentirse "frustrada y enfadada" por el impacto económico de la actual situación. Reeves señaló que las consecuencias de las acciones de EE.UU. afectan a las familias británicas debido al alza de los precios de la energía desde que el conflicto armado empezó el 28 de febrero. Los precios del gas han aumentado drásticamente debido al cierre del estrecho de Ormuz, por donde se transportaba el 20 % del petróleo que se consume a nivel global antes de la guerra.
Finalmente, Francia y el Reino Unido preparan un plan para desbloquear el estrecho de Ormuz una vez que la guerra contra Irán haya terminado y sin involucrar a EE.UU., un proyecto al que probablemente se unirá Alemania y que podría requerir un mandato de la ONU o de la UE. La misión será "puramente defensiva", buscará restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz e implicará a países "no beligerantes".











