San Francisco de Macorís, RD En un mundo dominado por la inmediatez y la superficialidad de las redes sociales, la lectura emerge como un acto de resistencia y una herramienta fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico y el autoconocimiento, según la maestra y postulante a doctora en educación, Jovanny Ortega.
Ortega, docente universitaria de grado y postgrado, destaca que los temas que actualmente capturan la atención en las plataformas digitales dinero, relaciones, éxito, problemas personales no son nuevos, sino que han sido explorados y analizados a lo largo de la historia. La diferencia radica en la forma en que se presentan. Mientras las redes sociales ofrecen soluciones rápidas y a menudo superficiales, los libros invitan a una reflexión profunda y a un proceso introspectivo.
Obras de filosofía, desarrollo personal o narrativa permiten al lector enfrentarse a preguntas fundamentales: quién es, qué quiere y hacia dónde va , explica Ortega. Subraya que el valor de la lectura no reside en imponerla como una obligación, sino en comprender su potencial como una herramienta para comprenderse a uno mismo. Un libro, a diferencia de un post viral, no dicta decisiones, sino que proporciona la claridad necesaria para tomarlas de manera informada y consciente.
La educadora advierte sobre el peligro de vivir en una época donde las opiniones abundan, pero la reflexión escasea. Las redes sociales, en muchos casos, no fomentan el pensamiento independiente, sino la replicación de ideas preexistentes. En este contexto, la lectura se convierte en un acto casi revolucionario, ya que exige detenerse, analizar y cuestionar la información que se recibe.
Leer es un ejercicio mental que fortalece el criterio propio, algo esencial en una sociedad donde la manipulación de la información es cada vez más sofisticada , enfatiza Ortega. Las historias, tanto clásicas como contemporáneas, abordan problemáticas universales y atemporales como el poder, la identidad, la injusticia y la presión social. A través de la lectura, el individuo no solo observa estas problemáticas, sino que las interpreta y se posiciona frente a ellas, desarrollando así su propia perspectiva.
Ortega señala que muchas obras literarias, aunque escritas en contextos históricos diferentes, dialogan directamente con la realidad actual. Relatos sobre sociedades controladas, luchas por la supervivencia, crisis de identidad o la búsqueda del sentido de la vida encuentran eco en las experiencias cotidianas de las nuevas generaciones. Esta conexión entre el pasado y el presente permite a los lectores encontrar significado y comprensión en sus propias vidas.
La maestra Ortega aclara que los libros no compiten con las redes sociales, sino que ofrecen algo distinto: permanencia. Mientras que un video puede generar una emoción momentánea, una lectura significativa puede transformar la forma en que se percibe el mundo. El debate, según su opinión, no debería centrarse en eliminar el uso de las redes sociales, sino en encontrar un equilibrio entre la tecnología y la lectura.
La tecnología forma parte de la vida moderna y negarla sería poco realista. Sin embargo, integrar la lectura como un hábito complementario puede marcar una diferencia sustancial , afirma. Dedicar tiempo a un libro es invertir en pensamiento crítico, empatía y crecimiento personal. Es, en esencia, elegir entre simplemente consumir contenido o construir un significado propio.
Ortega reconoce que cada persona atraviesa momentos diferentes en la vida, y para cada uno de ellos existe un libro capaz de ofrecer compañía, guía o incluso consuelo. La clave, según ella, está en dar el primer paso y comenzar a leer. En una sociedad que valora la rapidez, detenerse a leer puede parecer un acto menor, pero en realidad, es una decisión poderosa.
Al final, no se trata solo de pasar el tiempo, sino de permitir que algo verdaderamente significativo ocurra , concluye Ortega. Un libro puede no cambiar una vida de inmediato, pero puede cambiar una decisión. Y, a veces, una sola decisión es suficiente para cambiarlo todo. La educadora invita a la reflexión y a la práctica de la lectura como una herramienta esencial para navegar en un mundo cada vez más complejo y desafiante.












