La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) rechazó categóricamente la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB) de un incremento del 20% al salario básico, argumentando que dicha exigencia es incongruente, ilegal e inaceptable . La CEPB advierte sobre graves riesgos para el empleo y la estabilidad de las empresas si se impone un ajuste salarial generalizado.
En un comunicado público, la entidad empresarial fundamenta su rechazo en el Decreto Supremo 5516, que establece que la definición del salario básico debe ser resultado de una negociación directa entre empleadores y trabajadores, respetando la autonomía de las partes. El artículo 21 de este decreto, acordado previamente entre el Gobierno y la COB, reconoce la negociación salarial como un derecho fundamental, ya sea a nivel individual o colectivo, pero siempre dentro del ámbito de cada unidad productiva.
La CEPB enfatiza que no corresponde fijar porcentajes uniformes a nivel nacional para el haber básico, ya que esto contraviene la normativa vigente. El pronunciamiento empresarial se produce en un contexto de creciente tensión debido al pliego petitorio 2026 de la COB, que incluye, además del incremento del 20% al salario básico, un aumento previo del 20% ya aplicado al salario mínimo nacional a principios de año.
La organización empresarial recuerda que el Decreto Supremo 5516 ya determinó el aumento del salario mínimo nacional (SMN), una medida que, según la CEPB, está siendo cumplida por todos los sectores, a pesar de considerarla desproporcionada y aplicada de manera unilateral. La CEPB subraya que la legislación boliviana y los acuerdos internacionales otorgan al Gobierno la facultad exclusiva de fijar el salario mínimo, pero no el haber básico mensual, el cual debe ser definido mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores.
Más allá de las consideraciones legales, la CEPB advierte sobre las posibles consecuencias económicas negativas de aplicar un incremento generalizado al salario básico. En el contexto económico actual, la entidad empresarial teme que una medida de este tipo pueda provocar el cierre de unidades productivas, especialmente pequeñas y medianas empresas (PYMES), la pérdida de empleos, la reducción de nuevas contrataciones y un aumento de las presiones inflacionarias.
La CEPB argumenta que estos efectos podrían terminar afectando el poder adquisitivo de la población y obstaculizar los esfuerzos de reactivación económica del país. La organización insiste en que cualquier negociación salarial debe considerar factores cruciales como la productividad, las diferencias entre sectores y regiones, la situación económica específica de cada empresa y su capacidad real de sostener incrementos salariales sin poner en riesgo su estabilidad financiera.
A pesar de su firme rechazo a la propuesta de la COB, la CEPB reitera su disposición a participar en los espacios de diálogo convocados por el Gobierno. La entidad empresarial manifiesta su apertura a discutir políticas laborales que promuevan la generación y preservación del empleo, el aumento de la productividad y la formalización de la economía.
El Gobierno y la COB se preparan para establecer mesas de trabajo con el objetivo de negociar el pliego petitorio de la COB y abordar el debate salarial. El pliego de la COB incluye un total de 190 demandas en 10 áreas laborales diferentes, lo que indica la amplitud y complejidad de las negociaciones que se avecinan.
La CEPB ha expresado su preocupación por la magnitud del pliego petitorio, considerando que algunas de las demandas podrían ser inviables o perjudiciales para la economía del país. Sin embargo, la organización empresarial se muestra dispuesta a dialogar y buscar soluciones que permitan conciliar los intereses de trabajadores y empleadores.
La situación actual plantea un desafío importante para el Gobierno, que deberá mediar entre las demandas de la COB y las preocupaciones de la CEPB. El resultado de las negociaciones tendrá un impacto significativo en el futuro del mercado laboral boliviano y en la estabilidad económica del país. La CEPB enfatiza la necesidad de un enfoque responsable y pragmático en las negociaciones salariales, que tenga en cuenta la realidad económica de las empresas y la necesidad de preservar el empleo. La organización empresarial advierte que cualquier decisión que ponga en riesgo la estabilidad de las empresas podría tener consecuencias negativas para toda la sociedad boliviana.












