Chiriquí aseguró una importante victoria en la Semifinal del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor, derrotando a Panamá Oeste 8-7 en un emocionante juego que se extendió por 10 entradas en el Estadio Kenny Serracín de David. La noche, además de la victoria chiricana, estuvo marcada por un logro significativo para dos de sus jugadores: Carlos Xavier Quiroz y Jonathan Saavedra, quienes alcanzaron la cifra de 800 imparables en sus carreras, uniéndose a la leyenda Rodolfo Candelilla Aparicio, quien lidera la estadística con 831.
El partido fue un verdadero duelo de poder a poder, con constantes cambios en la delantera. Chiriquí demostró su capacidad de lucha y perseverancia para finalmente asegurar el triunfo en un final dramático. La ofensiva chiricana se mantuvo activa durante todo el encuentro, conectando un total de 13 imparables, aunque también cometieron un error defensivo. Por su parte, Panamá Oeste respondió con 11 imparables, pero fueron superados por la resistencia chiricana y cometieron dos errores en el campo.
El momento decisivo del juego llegó en la parte baja de la décima entrada, con el marcador empatado a 7 carreras. Con las bases llenas, el emergente Amador Rojas se preparó para batear contra el relevista Miguel Gómez. En un intento de lanzar una bola para sacar a un bateador, Gómez lanzó un lanzamiento descontrolado que permitió a Erick Barría anotar la carrera del triunfo, desatando la euforia entre los aficionados chiricanos.
La victoria fue para Ernesto Silva, quien entró al juego como relevista y logró mantener la ventaja para Chiriquí. La derrota recayó sobre Miguel Gómez, quien no pudo controlar la situación en la décima entrada y permitió la carrera decisiva.
Sin embargo, la atención también se centró en el logro histórico de Quiroz y Saavedra. Carlos Xavier Quiroz logró su imparable número 800 en la primera entrada, conectando una roleta lenta por la segunda base que lo llevó a primera base de manera segura. Lamentablemente, la celebración se vio atenuada cuando Quiroz tuvo que abandonar el juego debido a un tirón muscular en una de sus piernas. Su contribución al equipo, aunque breve, fue fundamental para alcanzar este hito.
Jonathan Saavedra, por su parte, alcanzó su imparable 800 en la parte baja del quinto inning, conectando una línea potente al jardín izquierdo. Saavedra continuó jugando durante el resto del partido, contribuyendo a la victoria de Chiriquí con su sólida defensa y su capacidad para conectar hits en momentos clave.
La llegada de Quiroz y Saavedra al club de los 800 imparables es un testimonio de su dedicación, talento y perseverancia en el béisbol panameño. Ambos jugadores han demostrado ser figuras clave en sus equipos a lo largo de sus carreras, y su logro es un ejemplo para las nuevas generaciones de peloteros.
El Campeonato Nacional de Béisbol Mayor continúa con las semifinales, y Chiriquí se encuentra en una posición favorable para avanzar a la Serie Final. El equipo del Valle de la Luna buscará mantener su impulso y asegurar su lugar en la instancia decisiva del torneo. La victoria sobre Panamá Oeste fue un paso importante en esa dirección, y la actuación destacada de Quiroz y Saavedra añadió un toque especial a una noche memorable para el béisbol chiricano.
La afición chiricana espera con ansias el próximo partido, confiando en que su equipo pueda seguir demostrando su calidad y alcanzar la gloria en el Campeonato Nacional de Béisbol Mayor. El espíritu de lucha y la determinación mostrados en el partido contra Panamá Oeste son una señal de que Chiriquí está listo para enfrentar cualquier desafío que se presente en su camino hacia la Serie Final. La historia de Quiroz y Saavedra, ahora parte de la élite del béisbol panameño, inspirará a los jugadores a dar lo mejor de sí mismos en cada juego, buscando alcanzar sus propios sueños y dejar su huella en este deporte tan querido en el país.











