La advertencia sobre un posible desastre por inundaciones en el Área Metropolitana de Tucumán ha reabierto el debate sobre la vulnerabilidad de la región, especialmente tras las recientes tragedias en Tafí Viejo y el sur de la capital provincial, así como los continuos anegamientos sufridos en marzo en localidades del sur tucumano, particularmente en La Madrid. La rápida expansión urbana, los cambios en el uso del suelo agrícola y la falta de infraestructura adecuada para el manejo de aguas pluviales, en un contexto de alta densidad poblacional que supera el 1,2 millones de habitantes, han sido descritos como una situación de alto riesgo inminente.
El ingeniero Franklin Adler, en un estudio realizado en 2025, señala que el incremento de la escorrentía debido a la expansión urbana y la transformación de suelos agrícolas a partir de 1976, sumado a problemas de ingeniería, construcción, mantenimiento deficiente y la consecuente destrucción de la infraestructura existente, han generado un deterioro significativo y una insuficiencia para afrontar las condiciones climáticas actuales. Adler enfatiza que la incapacidad de los canales Norte y Sur para conducir adecuadamente los caudales de agua representa el factor más crítico para mitigar los efectos de los fenómenos climáticos extremos que provocan las inundaciones en el Área Metropolitana.
Los canales Norte, construido en 1935, y Sur, de 1976, fueron originalmente concebidos como un cinturón perimetral protector para la Capital, diseñados para recibir aguas pluviales de cuencas que eran más permeables en aquel entonces. Sin embargo, la urbanización y la modificación del uso del suelo han alterado drásticamente la capacidad de absorción de estas cuencas, incrementando la cantidad de agua que llega a los canales.
Adler también critica la construcción de colectores de desag e en Yerba Buena durante la última década, específicamente los ubicados en Boulevar 9 de Julio y Solano Vera-San Luis. Señala que el colector de Boulevar 9 de Julio fue construido en un orden incorrecto dentro del Plan Director de Desag es Pluviales del municipio, lo que resultó en la recepción de una cuenca de agua mucho mayor a la prevista en su diseño, disminuyendo su eficacia. Asimismo, el canal Yerba Buena presenta serios defectos de concepción y construcción, además de sufrir problemas de destrucción e insuficiencia.
Actualmente, se están analizando diversas obras de desag e pluvial para el Área Metropolitana, las cuales implican inversiones significativas. No obstante, Adler advierte que la viabilidad de ejecutar estas obras con recursos provinciales o mediante créditos dependerá de la recuperación de la economía local, un proceso que, en el escenario más optimista, podría tomar varios años.
Ante esta situación, el ingeniero Adler propone una serie de acciones clave para abordar el problema de las inundaciones. Entre ellas, se destacan la reformulación de los canales Norte y Sur, la identificación de áreas urbanas inadecuadas para la construcción de edificios habitables, estableciendo restricciones legales al dominio, y la construcción de un desvío para el Canal Yerba Buena hacia el arroyo El Manantial.
En respuesta a la creciente preocupación, las autoridades legislativas están considerando la reconstrucción de la comisión hídrica formada en 2017, con el objetivo de replantear los estudios y evaluar la factibilidad de llevar a cabo las obras necesarias. Se espera que el Poder Ejecutivo también participe activamente en estos estudios para determinar la mejor solución, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias, como se evidenció recientemente con la suspensión de tres grandes proyectos debido a la falta de fondos nacionales. La situación plantea un desafío considerable para las autoridades, quienes deben encontrar alternativas para proteger a la población y mitigar los riesgos asociados a las inundaciones en el Área Metropolitana de Tucumán. La urgencia de la situación exige una acción coordinada y una planificación estratégica a largo plazo para evitar una catástrofe.










