El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro ha advertido sobre un posible paro de labores para el lunes 13 de abril, poniendo en alerta a millones de usuarios de la Ciudad de México. La amenaza surge como consecuencia de la falta de acuerdos con las autoridades en relación a mejoras salariales, condiciones laborales y el mantenimiento adecuado del sistema.
El sindicato ha mantenido una postura firme en sus exigencias, que incluyen un incremento salarial del 6%, el cumplimiento de acuerdos previos y la liberación completa y puntual del presupuesto destinado al mantenimiento preventivo y correctivo del Metro. Los trabajadores denuncian condiciones de operación que, según ellos, ponen en riesgo la seguridad tanto de empleados como de usuarios, debido a la carencia de materiales y personal.
Las protestas laborales ya han comenzado a afectar el servicio. Del viernes 10 al domingo 12 de abril, se registraron demoras en varias líneas del STC como consecuencia de las manifestaciones realizadas por los trabajadores. El sindicato advierte que, de no obtener una respuesta favorable por parte del Gobierno de la Ciudad de México, se procederá a un paro de labores que afectaría a múltiples líneas del sistema.
En un comunicado, el Sindicato del Metro CDMX expresó su determinación de continuar con las protestas hasta que sus exigencias sean cumplidas. Seguimos y seguiremos alzando la voz hasta que el servicio que tiene a su cargo el Metro de la Ciudad de México, cumpla con los estándares de seguridad y calidad que merecen los millones de pasajeros que lo usan a diario, por lo que les pedimos su comprensión y apoyo solidario para poder enfrentar esta difícil situación , se lee en el documento.
Los trabajadores acusan al secretario de Finanzas, Juan Pablo de Botton, de obstruir las negociaciones con largas y evasivas , a pesar de que se habrían alcanzado acuerdos preliminares en mesas de diálogo anteriores. Esta situación, según el sindicato, ha forzado la intensificación de las protestas como medida de presión.
Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad de México no ha emitido una declaración oficial en respuesta a la amenaza de paro. Sin embargo, la persistencia del conflicto ha generado una creciente incertidumbre entre la población, especialmente considerando el reciente regreso a clases de los estudiantes de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El sindicato ha reiterado su disposición al diálogo, pero insiste en que las negociaciones se realicen directamente con las autoridades del STC, sin la intervención de otras dependencias gubernamentales. Los trabajadores buscan soluciones directas y concretas a los problemas que afectan la operación y seguridad del sistema.
Los usuarios del Metro se encuentran en estado de alerta, monitoreando de cerca las comunicaciones tanto de las autoridades como del sindicato para poder organizar sus traslados y prever alternativas en caso de nuevas interrupciones en el servicio. Las líneas más afectadas por las protestas previas son las que generan mayor preocupación entre los usuarios.
La situación actual pone de manifiesto la vulnerabilidad operativa del Metro, exacerbada por la falta de materiales y personal. El sindicato argumenta que estas carencias son factores críticos que impactan la operación diaria y la seguridad del sistema, y que es imperativo revertir esta situación mediante respuestas concretas por parte de las autoridades.
La posibilidad de una interrupción total del servicio o el regreso a la normalidad dependerá de la evolución de las negociaciones y de la voluntad del Gobierno de la Ciudad de México para atender los puntos centrales planteados por el sindicato. La resolución del conflicto es crucial para garantizar la movilidad de millones de habitantes de la capital y evitar mayores afectaciones en la vida cotidiana de los ciudadanos. La falta de un acuerdo podría generar un caos en la movilidad urbana, especialmente en las horas pico y durante el regreso a clases. La atención de las autoridades y la disposición al diálogo son fundamentales para evitar un paro que paralice uno de los sistemas de transporte más importantes de la Ciudad de México.












