El Kremlin ha anunciado que la tregua de 36 horas decretada por Rusia con motivo de la Pascua ortodoxa no será extendida, acusando a Ucrania de violar el alto el fuego y exigiendo al presidente Volodímir Zelenski que asuma su responsabilidad para que la operación militar especial llegue a su fin. Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, declaró que la operación continuará una vez que expire la tregua a medianoche del domingo, insistiendo en que una paz sólida solo se logrará cuando Rusia alcance los objetivos que se propuso al inicio de la invasión en febrero de 2022.
La postura rusa se produce en medio de acusaciones mutuas de violaciones del alto el fuego en varios sectores del frente. Moscú afirma que las fuerzas ucranianas han cometido casi 2.000 infracciones, principalmente mediante el lanzamiento de drones de vigilancia, mientras que Kiev denuncia ataques con drones y artillería en las regiones fronterizas de Bélgorod y Kursk, que habrían causado heridos, incluyendo a un niño. Ucrania, por su parte, contabiliza más de 2.200 violaciones, incluyendo ataques con drones kamikaze y artillería. Incidentes como el ataque a una ambulancia en la región de Sumi, que dejó tres sanitarios heridos, han sido reportados por medios ucranianos.
A pesar de las acusaciones, durante la tregua no se registraron ataques con misiles, bombas aéreas guiadas o drones de asalto Shahed, según fuentes ucranianas. Sin embargo, la falta de un cese total de hostilidades ha frustrado las esperanzas de una pausa significativa en el conflicto.
Zelenski, por su parte, ha respondido al Kremlin con un mensaje grabado desde la catedral de Santa Sofía en Kiev, reafirmando la determinación de Ucrania de alcanzar la paz, pero insistiendo en que esta debe ser una primera Pascua en paz después de cuatro celebraciones en tiempos de guerra. El presidente ucraniano enfatizó que su país está firme, resuelto e inquebrantable , luchando por su futuro.
Peskov ha minimizado la extensión territorial que aún debe ser liberada por Rusia, afirmando que se trata de unos pocos kilómetros cuadrados , específicamente el 17-18% de la república popular de Donetsk, lo que equivaldría a alcanzar la frontera administrativa de la región anexionada. Esta declaración sugiere que Rusia se centrará en consolidar su control sobre el Donbás como condición para cualquier acuerdo de paz.
El Kremlin ha calificado el alto el fuego como un gesto humanitario del presidente Putin, dado el significado religioso de la Pascua para rusos y ucranianos, aunque fue Zelenski quien inicialmente propuso la tregua para permitir a los fieles asistir a los servicios religiosos sin riesgo.
La situación en el terreno sigue siendo compleja. A pesar de los esfuerzos rusos, el ejército ruso no ha logrado avances significativos durante el invierno, y la ofensiva primaveral tampoco ha dado resultados notables en el norte de Donetsk, donde se encuentran las importantes plazas fuertes ucranianas de Sloviansk y Kramatorsk. Zelenski ha destacado que el invierno ha sido el más duro de nuestra historia , pero que perdió ante nosotros , y que la primavera ha llegado.
En otro frente, Peskov ha expresado paciencia con el hecho de que los negociadores estadounidenses estén actualmente involucrados en conversaciones con Irán en Islamabad, reconociendo la carga de trabajo de sus interlocutores. Sin embargo, ha enfatizado que las conversaciones sobre un posible acuerdo de paz con Estados Unidos son complejas, escrupulosas y arduas , y que serán un proceso largo . No se ha confirmado si los emisarios estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajarán a Kiev en breve, como esperaban las autoridades ucranianas.
Este es el cuarto alto el fuego desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, y las negociaciones de paz con mediación estadounidense permanecen estancadas desde mediados de febrero. La falta de avances diplomáticos y la reanudación de las hostilidades sugieren que el conflicto podría prolongarse indefinidamente, a menos que se produzca un cambio significativo en la postura de alguna de las partes. La insistencia del Kremlin en que Zelenski asuma su responsabilidad y cumpla con las demandas rusas parece indicar que las perspectivas de una solución pacífica a corto plazo son escasas. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensiones y la posibilidad de una intensificación del conflicto en las próximas semanas.












