Gabriel Parra, el virtuoso baterista de Los Jaivas, falleció trágicamente el 15 de abril de 1988 en un accidente de tránsito en Perú, a la edad de 40 años. Su muerte representó un duro golpe para la banda y para la música nacional, marcando un antes y un después en su trayectoria. Considerado uno de los bateristas más influyentes del rock chileno, Parra fue fundamental en la creación del sonido distintivo y la innovación musical de Los Jaivas. Su hija, Juanita Parra, continuaría su legado, tomando las riendas de la batería y manteniendo viva la esencia de la banda.
Nacido el 25 de julio de 1947, Gabriel Parra Pizarro demostró su pasión por la música desde temprana edad. Aunque es recordado por su destreza en la batería, su primer interés fue la trompeta. Según relató su hermano Claudio a la revista Rockaxis, Gabriel, al no tener acceso a una trompeta real, comenzó a improvisar instrumentos con mangueras, soplando para producir sonidos. Eventualmente, recibió una trompeta como regalo, pero pronto su atención se dirigió hacia la batería.
La historia de Los Jaivas se remonta a agosto de 1963, cuando Gabriel Parra, junto a sus hermanos Eduardo y Claudio, Mario Mutis y Eduardo Gato Alquinta, comenzaron a tocar juntos en el Liceo Guillermo Rivera de Viña del Mar. Inicialmente, formaron un conjunto llamado High Bass , donde interpretaban música tropical, bossa nova y boleros.
Claudio Parra recuerda que Gabriel fue el primer miembro de la banda en trasladarse a Santiago. Se había enamorado de la mamá de Juanita, y él se fue de la casa nomás , comentó.
A finales de la década de 1960, Gabriel conoció a María Eugenia Kenita Correa, quien se convertiría en el gran amor de su vida y la madre de su única hija, Juanita. A pesar de la diferencia de edad de 16 años y las objeciones de la familia de Correa, quienes la consideraban conservadora y con seis hijos ya, su amor floreció.
Contra todo pronóstico, el 19 de noviembre de 1970 nació Juanita, la hija única de Gabriel y Kenita. Yo soy fruto de un amor increíble. Mi mamá no podía tener más hijos, porque había parido seis siendo muy chica, incluyendo mellizos. Su cuerpo estaba cansado. Pero nací yo. Aunque costó mucho, su familia no le perdonaba a ella que estuviera con un Parra , declaró Juanita a La Tercera.
A principios de la década de 1960, la banda evolucionó de High Bass a Los Jaivas , comenzando a buscar su propio sonido a través de presentaciones en vivo y largas sesiones de improvisación. El álbum La vorágine , publicado en 2004, captura esta etapa de experimentación musical.
Claudio Parra enfatizó que Los Jaivas siempre funcionaron como un colectivo, sin líderes definidos. Gabriel tenía el espíritu de líder, él tenía iniciativas, pero todos tomábamos las decisiones , afirmó. Eduardo Parra destacó la profundidad de pensamiento de Gabriel, quien tuvo que inventar una nueva manera de tocar la batería basada en los ritmos latinoamericanos. Y eso no es puro movimiento, también es pensamiento .
Claudio también señaló la visión de Gabriel, quien se fijó en muchas cosas que el resto no se daba cuenta . Por ejemplo, inscribió el nombre de Los Jaivas como marca, cuando era un asunto muy primario en ese tiempo. También fue a registrar los temas para resguardar nuestro derecho de autor , recordó.
En 1971, Los Jaivas lanzaron su primer álbum, El Volantín , que incluía canciones como Foto de primera comunión . Dos años después, publicaron La Ventana , con éxitos como Todos Juntos y Mira Niñita .
Tras el Golpe de Estado de septiembre de 1973, Los Jaivas buscaron refugio en Argentina, donde continuaron desarrollando su carrera. En el país vecino, lanzaron álbumes como Los sueños de América (junto al cantante brasileño Manduka), Los Jaivas (también conocido como El Indio ), con canciones como La Conquistada , y Canción del Sur .
En 1977, Los Jaivas se trasladaron a Europa, estableciéndose en Francia, donde vivieron en comunidad. En 1979, se presentaron en Londres, donde el talento de Gabriel Parra impresionó a la prensa británica. La revista Music Week lo describió como uno de los mejores bateristas que había pasado por Inglaterra hasta 1979 , destacando su capacidad para combinar melodía, métrica y energía salvaje en su interpretación.
El estilo de Parra, caracterizado por su técnica veloz, su guía rítmica y su habilidad para integrar diversos instrumentos, se convirtió en un pilar fundamental para la creatividad y el sonido de la banda, utilizando su famosa batería Ludwig Octaplus de 12 tambores.
Juanita Parra, en una entrevista con la revista Rockaxis, afirmó que su padre inventó la batería latinoamericana . Acá se estilaba tocar el bombo leg ero, el kultrún en las ceremonias mapuches, los bongos por el lado tropical, el trabajo de redobles de cajas en la música nortina, pero Gabriel fue el que llevó todas esas formas autóctonas a la batería, un instrumento de imagen rockera .
En 1981, Los Jaivas lanzaron Las alturas de Machu Picchu , un álbum aclamado por la crítica que musicalizaba los versos del Canto General de Pablo Neruda, considerado uno de los mejores discos de la música chilena.
Posteriormente, la banda regresó a Chile y se presentó en diversos escenarios, incluyendo su debut en el Festival de Viña del Mar en 1983. En 1988, Los Jaivas volvieron a su país y ofrecieron un concierto en el Estadio Santa Laura, marcando su primera presentación en un estadio en su tierra natal. Sin embargo, poco después, la banda sufrió la irreparable pérdida de Gabriel Parra.
El 15 de abril de 1988, Gabriel Parra falleció en un accidente automovilístico en la ruta que une Lima con Nazca en Perú. Iba acompañado de una productora peruana cuando el automóvil en el que viajaban chocó contra un monolito en una curva peligrosa conocida como la curva del diablo .
Juanita Parra recordó en el programa Buenas noches a todos el momento en que se enteró de la muerte de su padre. Todo era muy raro. Estábamos en lugares distintos, todos muy lejos. Ni siquiera tenía a mi mamá a mi lado para poder contenerme. Entonces, fueron momentos muy dolorosos. Además, que, lo primero que me pasó es que me bloqueé. No podía ni llorar. Estaba así, impactada .
Tras la muerte de su padre, Juanita Parra, quien trabajaba como iluminadora de la banda, asumió el desafío de convertirse en la nueva baterista de Los Jaivas. Años después, con el lanzamiento del álbum tributo Si tú no estás , la banda regresó a los escenarios a mediados de los noventa y continúa activa hasta el día de hoy.
El legado de Gabriel Parra perdura, y su memoria se mantiene viva. Desde 2013, cada 25 de julio, en su natalicio, se celebra en Chile el Día del baterista chileno en su honor.











