La FIFA ha implementado cambios en su sistema de venta de entradas para la Copa del Mundo de 2026, introduciendo nuevas categorías de boletos que han generado preocupación entre los aficionados que ya habían adquirido localidades. La modificación radica en la creación de las categorías Front Category 1 y Front Category 2 , ubicaciones preferenciales en las primeras filas de los estadios que se comercializan a precios significativamente más altos que la Categoría 1, considerada hasta ahora la más exclusiva.
Durante las fases de venta previas, se distribuyeron millones de entradas bajo un esquema de cuatro niveles, donde muchos compradores asumieron que la Categoría 1 garantizaba acceso a las mejores zonas del estadio. Sin embargo, la asignación final reveló que aficionados con boletos premium fueron ubicados en sectores menos favorables, como esquinas o detrás de las porterías, mientras que las posiciones más cercanas al campo fueron reservadas para las nuevas categorías.
El incremento en los precios ha sido uno de los principales focos de crítica. En algunos partidos, las localidades en primeras filas superan el doble del costo original de los boletos más caros vendidos anteriormente. La falta de información detallada sobre la cantidad de asientos disponibles en estas nuevas categorías y los criterios de distribución han exacerbado la inconformidad.
La FIFA defiende su estrategia argumentando que los mapas de categorías difundidos eran únicamente referenciales y que los precios responden a la alta demanda y las dinámicas del mercado en Norteamérica. Además, la oferta de paquetes de hospitalidad, que ocupan zonas privilegiadas, ha reforzado la percepción de que las mejores ubicaciones están reservadas para aquellos con mayor poder adquisitivo.
Estos ajustes no solo redefinen la estructura de precios, sino que también plantean interrogantes sobre la transparencia y la confianza en el organismo rector del fútbol. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
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