El Gobierno nacional atraviesa un período de creciente tensión, marcado por investigaciones sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito y por la polémica distribución de créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios y allegados al oficialismo. Ante este escenario, la Casa Rosada optó por una estrategia de bajo perfil, concentrando la defensa política en la figura del presidente Javier Milei y en la escribana Adriana Nechevenko, quien inicialmente expuso detalles de las operaciones inmobiliarias de Adorni.
La intervención mediática de Nechevenko, confirmando haber vinculado a Adorni con quienes le otorgaron un préstamo de u$s100 mil, generó incomodidad en el entorno presidencial. Si bien Milei ha brindado respaldo a su jefe de Gabinete, la exposición de actores secundarios ha exacerbado la preocupación por el impacto de las investigaciones en la imagen del gobierno.
Los últimos relevamientos de opinión pública reflejan un deterioro significativo de la gestión. La consultora Zuban Córdoba registró un 65% de desaprobación y apenas un 33,9% de aprobación, con una tendencia negativa acentuada en abril. Además, un 63,6% de los encuestados considera que el país va por mal camino, lo que socava el relato oficial sobre la dirección económica.
En paralelo, la consultora Trends detectó que Axel Kicillof supera a Milei en un escenario electoral mano a mano, algo que no ocurría en encuestas anteriores. Tanto Milei como Adorni redujeron drásticamente su agenda pública, contrastando con la intensa actividad de semanas previas. Adorni deberá presentarse ante el Congreso a fin de mes para informar sobre su gestión y, a fines de mayo, actualizar su declaración jurada patrimonial, un paso crucial dada la investigación en curso. Se prevé un viaje de Adorni a Vaca Muerta y un evento político conjunto con Karina Milei como parte de una estrategia para recuperar la agenda económica y mostrar unidad interna. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











