Este viernes, la misión espacial Artemis II de la NASA culmina con el regreso de la cápsula Orión a la Tierra, marcando un hito en la exploración lunar y enfrentando el complejo desafío del reingreso a la atmósfera terrestre. Después de más de 50 años desde el último alunizaje, esta misión ha llevado nuevamente a humanos a la órbita lunar, y ahora, los astronautas se preparan para la etapa más crítica: el regreso a casa.
La cápsula Orión tocará tierra en el océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, California, a las 20:07 horas del este de Estados Unidos, que corresponde a la misma hora en Chile. Sin embargo, antes de este momento, la tripulación deberá superar pruebas extremas. La reentrada se producirá a velocidades hipersónicas, alcanzando la nave Orión velocidades superiores a los 11 kilómetros por segundo (40.000 km/h), lo que equivale a 40 veces la velocidad de un avión de pasajeros, según explica el ingeniero Chris James de la Universidad de Queensland.
A pesar de estas condiciones hostiles, la nave Orión está diseñada para resistir estas fuerzas extremas. La cápsula cuenta con un sistema de protección térmica, una manta aislante que ha sido probada previamente en la misión Artemis I, para proteger tanto a la nave como a su tripulación del flujo hipersónico generado durante la reentrada. Este sistema está diseñado para mantener el calor fuera de la nave, impidiendo su absorción.
El diseño preciso es lo que permite a Artemis atravesar el aire a 10.000 C mientras mantiene una temperatura máxima de la superficie del escudo térmico de solo unos 3.000 C , señala James.
Una vez dentro de la atmósfera, Orión deberá reducir su velocidad y energía cinética para poder desplegar su sistema de paracaídas, asegurando un aterrizaje seguro en el océano. Tras el amerizaje, un equipo de la Armada de Estados Unidos estará esperando para rescatar a los astronautas.
Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis, detalló en un video de la NASA el proceso de desaceleración que experimentará la nave. Antes de caer al mar, Orión reducirá su velocidad de aproximadamente 40.000 km/h a unos 480 km/h. En este punto, se desplegarán 11 paracaídas en una secuencia cuidadosamente coordinada para ralentizar aún más la cápsula.
Una vez que sea seguro acercarse a la cápsula, los helicópteros y un equipo de buzos de la Marina, junto con el equipo del líder de operaciones en aguas abiertas de la NASA, comenzarán a dirigirse a la cápsula , explicó Villarreal.
Los buzos realizarán una evaluación exhaustiva del entorno alrededor de la cápsula para descartar cualquier peligro potencial. Una vez completada esta evaluación, estabilizarán a Orión antes de proceder a la extracción de los astronautas.
Para facilitar la salida de la tripulación, se instalará una lancha inflable debajo de la escotilla lateral de Orión. Los astronautas serán trasladados a esta lancha y luego a un helicóptero que los transportará al buque de rescate.
Una vez en el buque, los astronautas serán llevados a un compartimento de cuidados médicos para recibir una evaluación posterior a la misión, antes de volar en helicóptero de regreso a la costa y luego al Centro Espacial Johnson , añadió Villarreal, refiriéndose a las instalaciones de la NASA en Houston, Texas.
El cronograma de eventos para el regreso de Orión es el siguiente:
13:53 pm Tercera maniobra de corrección de la trayectoria de retorno.
18:30 pm Comienza la transmisión en vivo de la NASA para el amerizaje.
19:33 pm El módulo de servicio se separará antes de que Orión alcance la atmósfera superior al sureste de Hawái.
19:37 pm Última maniobra de ajuste de trayectoria.
19:53 pm Se espera una interrupción de las comunicaciones debido a la formación de plasma alrededor de Orión durante el pico de calentamiento.
20:03 pm Comienza el despliegue de los paracaídas.
20:07 pm Amerizaje.
El regreso de la tripulación de Artemis II representa un paso crucial en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y utilizarla como plataforma para futuras misiones a Marte. El éxito de esta misión no solo valida la tecnología y los procedimientos desarrollados para la exploración espacial, sino que también inspira a una nueva generación de científicos, ingenieros y exploradores. La comunidad científica y el público en general esperan con ansias el regreso seguro de los astronautas y los valiosos datos que aportarán a la comprensión del universo y nuestro lugar en él.











