Los analistas del mercado volvieron a recortar sus proyecciones para el tipo de cambio, en línea con la reciente estabilidad cambiaria. El dólar oficial aceleró su baja, registrando su cuarta caída consecutiva y ubicándose casi $100 por debajo del valor del contado con liquidación (CCL), que opera con volatilidad. El dólar blue, por su parte, alcanzó su valor más bajo en casi siete meses.
El tipo de cambio mayorista cerró en $1.381, lo que representa una disminución de $6,50 en comparación con el cierre del miércoles. En los primeros cuatro días de la semana, la caída acumulada es de $13, contrarrestando el aumento de $11,5 registrado en la semana corta anterior.
En el segmento minorista, el promedio de entidades financieras relevado por el Banco Central (BCRA) se situó en $1.413,73 para la venta, mientras que en el Banco Nación cerró en $1.405. El dólar tarjeta se posiciona actualmente en $1.826,50.
Los dólares financieros también experimentaron una caída por segunda jornada consecutiva, después del aumento del martes. El contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.477,36, y el MEP cotizó en $1.420,86, aunque ambos continúan mostrando una alta volatilidad.
El Banco Central mantuvo su estrategia de intervención en el mercado de cambios, comprando u$s93 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Esta es la 61 rueda consecutiva con saldo positivo para el BCRA, acumulando compras por u$s4.581 millones en lo que va del año. Como resultado, las reservas brutas crecieron en u$s174 millones, alcanzando los u$s44.442 millones.
El dólar blue continúa bajo presión bajista, situándose en mínimos de siete meses. Esta tendencia a la baja se suma a la dinámica general de alivio en el mercado cambiario.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA revela que los analistas han revisado a la baja sus proyecciones para el tipo de cambio. Se estima que el dólar mayorista alcanzará los $1.700 en diciembre de 2026, lo que representa un aumento interanual del 17,4%. Esta proyección es inferior a las previsiones anteriores y también se encuentra por debajo de la inflación proyectada para el año, que se sitúa en el 29,8%.
Los analistas con mejor desempeño, el denominado Top 10 del REM, son aún más moderados en sus pronósticos, anticipando un tipo de cambio de $1.633 para fin de año. Esto refuerza la expectativa de una dinámica cambiaria contenida tanto en el corto como en el mediano plazo.
La combinación de las intervenciones del Banco Central, la caída del dólar blue y la revisión a la baja de las proyecciones de los analistas sugieren una estabilización del mercado cambiario, al menos en el corto plazo. Sin embargo, la volatilidad de los dólares financieros, especialmente el CCL, indica que aún existen factores de riesgo que podrían afectar la evolución del tipo de cambio en el futuro.
La estrategia del Banco Central de acumular reservas y mantener una política cambiaria activa parece estar dando resultados, contribuyendo a la moderación de las expectativas inflacionarias y a la estabilización del mercado. No obstante, será crucial mantener esta política en el tiempo y monitorear de cerca la evolución de los factores externos que puedan afectar la economía argentina.
La reducción de las proyecciones del tipo de cambio por parte de los analistas refleja una mayor confianza en la capacidad del gobierno para controlar la inflación y mantener la estabilidad cambiaria. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas proyecciones están sujetas a cambios y que la evolución real del tipo de cambio dependerá de una serie de factores, tanto internos como externos.
El mercado seguirá atento a las próximas intervenciones del Banco Central, así como a la evolución de la inflación y de los principales indicadores económicos. La estabilidad cambiaria es fundamental para la recuperación económica y para la atracción de inversiones, por lo que el gobierno deberá seguir trabajando en este sentido.











