El alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado una reacción eufórica en los mercados financieros globales este miércoles. El Ibex 35, principal referente de la Bolsa española, se anotó un incremento cercano al 4%, registrando su mejor sesión en un año, una tendencia similar observada en otras plazas europeas. En Nueva York, los principales índices bursátiles ganaron más del 2,2% al cierre de la jornada europea. La energía también experimentó una fuerte corrección, con el precio del barril de petróleo descendiendo por debajo de los 100 dólares y el gas retrocediendo un 14%.
La tregua, largamente esperada por los inversores, llega tras seis semanas de agitación y elevada volatilidad. Analistas de Barclays señalan que el alto el fuego ofrece un alivio bienvenido y elimina el peor escenario, al menos por ahora . Consideran que una mayor desescalada es el desenlace más racional, dado que el presidente Trump necesita una salida ante el creciente coste político y económico de una posible guerra, mientras que Irán necesita mantener sus ingresos petroleros.
El cese temporal de hostilidades se produjo en la madrugada del martes, con los mercados europeos y estadounidenses ya cerrados, apenas dos horas antes de que expirara el ultimátum lanzado por Trump, quien amenazaba con desatar el infierno sobre Irán. Evitado el peor escenario, los inversores celebran, impulsados también por el cierre de posiciones bajistas. El Ibex superó los 18.100 puntos, mientras que el Euro Stoxx 50 se disparó un 4,6%. En Wall Street, el S&P 500 sumó un 2,2% y el Nasdaq, un 2,6%. Las ganancias se extendieron a las Bolsas asiáticas, con el Nikkei japonés anotándose un 5,4%.
A pesar del alivio, los expertos muestran cautela, ya que el estrecho de Ormuz no se ha reabierto completamente este miércoles, con solo dos barcos cruzándolo según datos de Bloomberg. Irán ha asegurado que el paso permanecerá cerrado tras los ataques israelíes a Líbano. ING indica que se espera que el alto el fuego ponga fin a la campaña militar estadounidense-israelí a cambio de que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, permitiendo a Irán y Omán cobrar tasas de tránsito a los buques que lo atraviesen. La evolución futura de los precios dependerá de si las conversaciones conducen a un acuerdo duradero y a una normalización sostenida de los flujos a través del estrecho, aunque la volatilidad persistirá durante las negociaciones previstas para finales de esta semana.
El precio del petróleo, aunque todavía 20 dólares más alto que antes de la escalada de tensiones, ha experimentado una corrección significativa, al igual que el Ibex, que se encuentra un 2% por debajo de sus niveles previos a la crisis. Martin Whetton, jefe de estrategia de Westpac, señala que ¿Significa esto que los inversores van a asumir nuevos riesgos? No parece . Considera que se requeriría una paz duradera para que se produzca un cambio significativo en la aversión al riesgo.
Sin embargo, estrategas de Barclays creen que, aunque el proceso puede no ser fluido, la historia demuestra que la mayoría de las correcciones impulsadas por factores geopolíticos han acabado siendo buenas oportunidades de compra a largo plazo . Analistas de Citi se suman a esta opinión, recordando que las crisis geopolíticas suelen ser propicias para la compra, incluso cuando los precios del petróleo han alcanzado su punto máximo. Consideran que existen suficientes vías de salida como para sugerir que el riesgo puede reincorporarse poco a poco .
El mercado energético ha experimentado un alivio considerable. Los futuros del Brent, crudo de referencia en Europa, han caído cerca del 13%, situándose en torno a 95 dólares por barril, mientras que los futuros del WTI estadounidense han descendido alrededor de un 16%, hasta los 94,6 dólares por barril. La caída intradiaria llegó a ser del 19%, similar a las registradas durante la pandemia de Covid-19 y la guerra de Irak. El descenso del gas también es drástico, con la referencia europea, el contrato TTF negociado en Países Bajos, retrocediendo un 14% hasta los 45,6 euros por megavatio hora (MWh).
Más allá del alivio inmediato, los inversores siguen atentos al desarrollo de los acontecimientos, para comprobar si se dan pasos concretos que conduzcan a una solución definitiva. Las hostilidades persisten y el estrecho de Ormuz aún no se ha reabierto por completo. Matthew Haupt, gestor de fondos de Wilson Asset Management en Sídney, afirma que, de momento, es un buen resultado considerando las alternativas, ya que demuestra el deseo de lograr algo . También señala que es una señal de que se ha evitado el peor escenario posible.
La fuerte corrección del petróleo ha arrastrado al dólar, que se debilita frente al euro y otras monedas. La divisa americana ha actuado como valor refugio durante la contienda, dado que la economía estadounidense es una exportadora neta de hidrocarburos y es la divisa de referencia del crudo. El euro se sitúa por encima de los 1,168 dólares.
El giro de los mercados también se ha reflejado en la deuda, donde los tipos de interés bajan en vertical. La rentabilidad del bono español a 10 años recorta 18 puntos básicos hasta el 3,38%, la del bono alemán en 14 y la del bono estadounidense, 13,8. La bajada del petróleo implica menores perspectivas de inflación, lo que se traduce en una mayor probabilidad de que bajen los tipos de interés y en que los inversores no exijan mayor rendimiento para compensar las previsiones de precios más altos.
También sube el oro, un 1%, hasta rondar los 4.750 dólares la onza. El metal precioso, considerado un activo refugio, suele beneficiarse en un escenario de tipos de interés más bajos. La plata avanza un 3,5%, superando los 75 dólares la onza.
Según datos de Bloomberg, los futuros de los tipos a un día indican una probabilidad del 35% de un recorte del precio del dinero por parte de la Reserva Federal para fin de año, en comparación con la casi nula probabilidad al comienzo de esta semana. Antes de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán a finales de febrero, los mercados preveían más de dos reducciones de tipos este año. Ken Crompton, jefe de estrategia de tipos de interés del National Australia Bank, indica que el mercado podría reajustarse hacia una probabilidad ligeramente mayor de recortes de la Fed de la que se refleja actualmente .
Entre los valores españoles que más han despuntado en la sesión, destacan las acerías, muy dependientes del precio de las materias primas. ArcelorMittal se ha disparado un 12,9% y Acerinox un 7,8%. El grupo aéreo IAG, dueño de Iberia y British Airways, se ha anotado un 8,5%. Todo el sector aéreo europeo, afectado por la preocupación ante el aumento de los precios de la energía, ha registrado fuertes ganancias en Europa: EasyJet y Deutsche Lufthansa suben más del 10%. La euforia llega igualmente a Indra (8,1%) y al sector bancario, con Santander sumando el 7,6%. En el lado opuesto se han situado las energéticas. Repsol es la más castigada con un desplome del 5,8%, mientras Naturgy, Enagás, Solaria y Redeia se han dejado entre el 0,5% y el 1%.
La prueba clave para los inversores será si los flujos de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz se mantienen ininterrumpidos. El paso seguro por la vía marítima será posible mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes y con la consideración de las limitaciones técnicas, según declaró el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en la red social X. Los armadores se esfuerzan por comprender los detalles del alto el fuego, con la esperanza de aprovechar una posible oportunidad para rescatar a más de 800 buques atrapados en el golfo Pérsico. Nick Twidale, analista jefe de mercado de AT GlobalMarkets, añade que tengamos en cuenta que aún podemos observar mayor volatilidad ante cualquier noticia nueva . Subraya que se trata de movimientos importantes en los mercados que pueden traducirse en oscilaciones fuertes.











