Comunidades ancestrales de la parroquia San Joaquín se oponen al proyecto multipropósito Soldados-Yanuncay, denunciando la falta de consulta previa, libre e informada y graves impactos ambientales. Erica Huerta, vocera de la Coordinadora de las Comunidades Ancestrales, expuso sus preocupaciones en el programa Voces del Sur de diario El Mercurio, señalando que el proyecto, anunciado en 2018, nunca fue socializado adecuadamente con la población local.
La inversión de 98 millones de dólares busca generar 22 megavatios, pero a costa de inundar 182,7 hectáreas de páramo y construir 16 kilómetros de vía en una zona crucial de recarga hídrica para la microcuenca del Cajas, cercana al área protegida de Kimsacocha. Un estudio de impacto ambiental de 2016, aún sin actualizar, revela 180 impactos negativos de alta irreversibilidad frente a solo 18 positivos durante la fase de construcción.
Las comunidades argumentan que el proyecto no garantizará el control de inundaciones, como afirman las autoridades, ya que la presa se ubicará en una zona alta sin considerar las 30 quebradas estacionales que causan las mayores inundaciones aguas abajo. Además, se prevé una disminución en la calidad y cantidad del agua, pérdida de especies y cobertura vegetal, y contaminación debido al uso de explosivos para la construcción de la presa.
Huerta también denunció amenazas recibidas en 2022 por oponerse al proyecto, las cuales fueron denunciadas ante la Fiscalía. Actualmente, exigen una consulta previa, libre e informada, conforme a la Constitución, y una consulta ambiental. En caso de insistencia en el proyecto, advierten con una nueva resistencia pacífica y una acción de protección legal. La Coordinadora cuestiona la viabilidad del proyecto, señalando que requiere 230 litros por segundo de agua, pero solo dispone de 150.
Las autoridades locales, incluyendo la Junta Parroquial y el alcalde, no han tomado una postura clara al respecto. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











